Sanitarios en huelga: “Hemos pasado mucho miedo”

La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) presentó el pasado mes una convocatoria de huelga oficial para denunciar la actual situación que atraviesan los sanitarios

Pancarta con la que han acudido los médicos a la huelga. Foto: CESM

La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) ha convocado por primera vez en 25 años una huelga nacional de médicos como “llamada de auxilio” por la situación de la profesión y para “velar por la seguridad de los pacientes”, tras la aprobación, por parte del Gobierno, del real decreto que permite contratar profesionales sin especialidad. En la huelga, según sus datos, se encuentran alrededor del 85% de los médicos.

Se trata de un paro que se producirá el último martes de cada mes que no sea festivo, mientras no se obtenga una respuesta de la Administración, y que será revisado por el comité de huelga, organismo encargado de decidir si se amplía la movilización a nuevas fechas. La CESM declara que hay que dialogar sobre “la supuesta falta de médicos aireada desde algunas administraciones”, ya que en realidad es “una escasa disponibilidad ante las lamentables condiciones laborales en las que se está obligando a ejercer a los profesionales”.

Profesionales aseguran que durante los meses de marzo, abril y mayo no tuvieron los suficientes medios para trabajar: “No nos daban las suficientes mascarillas, incluso en alguna ocasión nos dieron algunas que no estaban homologadas, por tanto, ponían en peligro al personal sanitario”.

“El sentimiento que teníamos era como tirarse de un avión sin paracaídas. Hemos pasado mucho miedo”, señala un sanitario.

Con relación a cómo está la situación hoy en día, dicen que tienen mejores mascarillas. En cuánto a los Equipos de Protección Individual (EPI), aclaran que siguen teniendo algunos que en ocasiones están en mal estado, “pero al menos lo ponen con más frecuencia”. Los médicos comentan que físicamente es agotador porque llegan a casa más tarde que nunca haciendo horas extras que no les pagan, pero también psicológicamente, porque no se para de pensar en la salud de los pacientes. “Los EPI dan mucho calor y compañeros míos han adelgazado por perder tanto líquido y sudar tanto. Yo no dormía bien, he tenido muchas pesadillas”, asegura una profesional.

“Mi marido también trabaja en un hospital y hemos dejado de compartir habitación por no contagiarnos, y eso ha sido muy duro. Al final se infectó y pasamos los peores días mi vida. Psicológicamente está siendo muy duro. Yo he llorado mucho y mi marido, que no es de llorar, también. Afortunadamente, él está mejor ahora y volvemos a compartir habitación, pero psicológicamente aún no está bien”, declara.

“El Gobierno debería haber utilizado los medios de comunicación para concienciar a la población sobre la situación”, subraya el profesional. 

Asegura que no se han visto imágenes de los hospitales ni de la cantidad de cadáveres que había. Así, ha manifestado: “A principios de junio el presidente dijo que habíamos conseguido doblegar la curva, que habíamos vencido al virus. Esto ha causado una sensación de euforia que ha hecho que hoy en día haya muchos contagios”.

Los sanitarios han recalcado:“Los aplausos han sido muy bonitos… pero el reconocimiento debería haber sido que las personas que gestionan el Gobierno hubiesen estado a la altura de llevar esto”.

Profesionales de hospitales privados también transmiten su experiencia y dicen que durante el confinamiento los médicos han trabajado muy coordinados y los medios han sido suficientes, pero en el ámbito público, por desgracia no. “Estuvimos a la máxima capacidad posible, triplicando o incluso cuadriplicando la capacidad normal del hospital”, aporta el sanitario. En esta segunda ola aseguran que la situación ha cambiado porque ha sido un comienzo más paulatino, con muchos casos asintomáticos, sobre todo casos  en jóvenes, a parte de que ya se conoce todo más y los pacientes no llegan en una situación tan dramática como ocurrió a principios de marzo.

Para no contagiarse, los profesionales aconsejan: “Debemos mantener la distancia social, usar siempre mascarilla y cambiársela con frecuencia, gel, ventilar las habitaciones, hacer PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa, por sus siglas en inglés) y teletrabajar todo lo que se pueda”.