Pfizer anuncia una eficacia del 90% en su vacuna del coronavirus

La farmacéutica asegura que los efectos secundarios hasta el momento son leves, pero que espera un informe más detallado en las próximas semanas

El Gobierno de España espera disponer de las vacunas para inicios del próximo año. Foto: Christian Emmer

Redactado por Paula Burgos y Nuria Usero

La vacuna desarrollada por la estadounidense Pfizer y la alemana BioNTech tiene una efectividad del 90%, según informan ambas entidades en un comunicado emitido este lunes. Los primeros resultados obtenidos en pruebas a gran escala muestran unos resultados mejores que los esperados por los expertos, así como unos efectos secundarios leves. 

El ensayo del que han obtenido los resultados se corresponde con la fase tres de las pruebas del estudio, en la que los científicos han seguido a las 94 personas participantes que se contagiaron -de las 43.000 que formaban parte de él-. La empresa ha anunciado que continuará con las pruebas hasta llegar a los 164 casos entre participantes, para asegurar que el porcentaje de eficacia continúa. 

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha asegurado durante una rueda de prensa este martes que “esta semana o la próxima” el Ejecutivo firmará con Pfizer el contrato para adquirir la vacuna, por lo que cree que las dosis podrían llegar a principios del año que viene, y que si todo fuera muy, muy bien, incluso, a finales de este año.

“Calculamos que de Pfizer lleguen a España alrededor de 20 millones de dosis. Podrían inmunizar a unos 10 millones de personas”, anunció Illa. Además, el ministro subrayó que serán gratuitas, se administrarán a través del Sistema Nacional de Salud. Aclaró que la vacuna de Pfizer es un paso prometedor, pero hay que tener la guardia muy alta, ya que “en España la situación es muy preocupante”.

“Hacia abril o mayo podremos tener ya un porcentaje de gente suficientemente relevante vacunada”, declaró Illa.

Illa remarcó que “hay que tener precaución”, pero que ya se puede “ver la luz al final del túnel”. “El Gobierno va a contar la verdad y explicar a la gente que las vacunas salvan vidas”, manifestó el ministro de Sanidad. Aclaró que “las personas que dicen que las vacunas ofrecen dudas, mienten”.

La Universidad John Hopkins ya anunció, en septiembre, al gobierno de EE.UU. los tres principios éticos que deberían seguir los países al llevar a cabo el reparto de las vacunas: el bien común (deben buscar reducir las muertes y promover el bienestar económico y social); la justicia y equidad (que todas las personas de los grupos de prioridad tengan acceso a la vacuna, independientemente de clase social o situación económica); y legitimidad (el proceso de elección de los grupos prioritarios tiene que ser transparente, confiable y aceptable socialmente). 

Basándose en estos tres principios, los países han establecido dos niveles de prioridad a la hora de vacunar a la población. El nivel uno lo integran las personas que trabajan en hospitales o farmacias que están en contacto con enfermos de Covid, y que por tanto están en primera línea y tienen mayor riesgo de contagio; también grupos o individuos que pertenezcan a los servicios sociales esenciales, así como aquellas personas que tengan mayor riesgo de enfermedad grave y muerte, y quienes estén a su cargo. 

Del nivel dos forman parte los profesionales de los servicios generales de salud; personas que tienen dificultades para acceder a los servicios básicos en caso de enfermar y aquellas que por su trabajo tienen mayor riesgo de hacerlo. También están en este grupo las personas que forman parte de otros servicios sociales básicos no incluidos en el grupo uno.

Pfizer, pionera en la vacuna del coronavirus 
Pfizer es una empresa farmacéutica estadounidense que se dedica al desarrollo y fabricación de productos de atención médica y vacunas. El laboratorio, líder a nivel mundial tiene su sede central en Nueva York, cuya misión es descubrir y desarrollar medicinas innovadoras para ponerlas a disposición de la población.

Pfizer debe su nombre a los primos Charles Pfizer y Charles Erhart, fundadores de esta en 1849. Su primer producto fue la santonina, un tratamiento para combatir cierto tipo de parásito de la familia de las lombrices. En 1862, Pfizer se convirtió en pionera de la producción de ácido tartárico y crémor tártaro en Estados Unidos, dos productos muy utilizados para la elaboración de analgésicos, conservantes y desinfectantes.