Más de 2.000 inmigrantes saltan la valla de Melilla

Los hechos se produjeron a lo largo de la semana pasada, y centenares de subsaharianos consiguieron acceder a la ciudad autónoma

Foto: fronterasurmelilla

Aproximadamente, 2.000 inmigrantes intentaron, el pasado miércoles, saltar la valla de Melilla, lo que sorprendió a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Al día siguiente, otros 1.200 subsaharianos trataron de lograrlo tras las cifras históricas del miércoles.

Melilla se encuentra en plena fase de modificación de la valla, cuyo objetivo es sustituir las concertinas por elementos “no lesivos”. Las mafias de inmigración estuvieron al tanto de esto, y según ha informado la Guardia Civil, se trata de actos organizados por dichas mafias.

El salto de la verja fronteriza del pasado miércoles es el mayor registrado en años. Desde hace meses, agentes marroquíes controlan las llamadas “bolsas”, en este caso de 1.500 inmigrantes subsaharianos, desde el otro lado de la frontera. Según han informado los agentes de la zona, esta vez “lo han intentado todos a la vez”. Estas agrupaciones masivas se asientan en campamentos en la zona del monte Gurugú, preparadas para realizar el salto a la valla cuando los cabecillas les den el aviso.

En el caso del jueves, los hechos se produjeron alrededor de las siete de la mañana. Un numeroso grupo de 1.200 personas fueron captadas a través de las cámaras de seguridad del perímetro. Un grupo de 100 se habría separado del resto para desviarse hacia el Barrio Chino, justo en la zona de plena modificación. La cifra es oficial: según la cifra oficial, un total de 385 inmigrantes consiguieron saltar la valla.

En ambos saltos se empleó la violencia. Iban provistos de palos, garfios y tornillos en los zapatos. El miércoles, en la acción de contención, tres guardias civiles resultaron heridos, e incluso llegaron a romperles el casco protector. También, tres subsaharianos fueron atendidos, a pie de valla, por heridas leves. El jueves, los acontecimientos fueron menos graves que el miércoles, aunque se registraron casos de lesiones leves en inmigrantes.

La preocupación en Interior, según ha informado el ministerio, es máxima. “La situación es crítica, y se necesita ayuda y cooperación por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”, explicaban en un comunicado.