La Academia de la Historia presenta alegaciones a la reforma del Gobierno

Los académicos quieren que sus propuestas sean consideradas por el Ejecutivo, que se propone adaptar los contenidos de la asignatura a los objetivos de la agenda 2030

El Ministerio de Educación presentó, el pasado 29 de diciembre, un borrador del real decreto que realiza “importantes cambios” en las enseñanzas básicas de Bachillerato, en materia de Historia. Según el ministerio, estas variaciones tienen el objetivo de “adaptar” el sistema educativo a los “retos y desafíos” del siglo XXI, acordes a los “objetivos” de la “Unión Europea” y la “Unesco” para la agenda 2030. Este borrador afecta directamente a la Ley Orgánica 2/2006, del 3 de mayo. 

La Real Academia de la Historia (RAH) ha aportado, a través del formulario cedido por el Gobierno en su página web, ciertas ideas para valorar mediante debate público. Entre los apartados a los que hace referencia se encuentran Historia de España, Historia del Arte y Horario. La academia ha explicado estos valores con “ánimo constructivo” para que puedan ser tomadas “en consideración” por el ministerio. 

Entre sus apelaciones, se encuentra el foco continuo que aplica el Gobierno en la Edad Contemporánea y que impide a los alumnos observar el proceso histórico con todo sus matices. “Sin esos sustratos es muy difícil entender la mayor parte de las líneas de evolución histórica contemporánea” defiende la RAH. 

Asimismo, la academia explica que los epígrafes de Retos del mundo actual y Compromiso Cívico son “de contenido sociológico” o “directamente político”, por lo que no deberían ser “intrínsecas” a la asignatura de Historia de España, que ya tiene “contenidos suficientes” para completar su programa. “Los contenidos sociológicos, politológicos, o de especialización económica pivotan sobre los históricos y deben ser, por tanto, posteriores”, aclara la institución.

Javier Cervera Gil, profesor de Historia en la Universidad Francisco de Vitoria, afirma que la historia no debería someterse a cambios por parte del Ministerio de Educación. “La historia la hacen o la escriben los historiadores. Un ministerio es una instancia del Estado cuya dirección política está en función de una mayoría parlamentaria que ha establecido en el poder a un determinado gobierno, por tanto está mediatizado por la política y la ideología”.

Los académicos de la RAH también insisten en diferenciar entre los términos “Historia” y “Memoria.” Según esta organización, “Historia” es “la disciplina científica que busca el conocimiento objetivo y general del pasado y que está dotada de los instrumentos adecuados y específicos para tal fin”, mientras que “Memoria” es “una apreciación o evocación inherentemente subjetiva, parcial y cambiante”.

La academia pide una “reformulación del décimo tercer ítem del bloque A (La II República y la transformación democrática…) ya que la II República experimentó tanto procesos democráticos como antidemocráticos. El texto habla de reacciones antidemocráticas y de ejercicio de la violencia desde sectores opuestos a las reformas democratizadoras de la II República y en la dictadura; lo cual es correcto pero omite otras”.

“La historia la hacen o la escriben los historiadores. Un ministerio (…), por tanto está mediatizado por la política y la ideología” 

“El tipo de cambios que quiere implantar el Ministerio de Educación puede desembocar en totalitarismo, pensamiento único, persecución al disidente, listas negras, censura, comisiones de la verdad, pensamiento único…” advierte Cervera. El profesor señala que “lo que este Gobierno propone es algo que ya hizo el estalinismo, el nazismo, el fascismo…”. 

Entre otras de las propuestas de la RAH, se halla la indagación en “otras realidades vinculadas con la Historia de España”, como lo son América, África o el Pacífico, ya que la historia española está interrelacionada con estas partes del mundo por la interacción con ellas durante siglos. Además, los académicos demandan un “mayor peso” de la asignatura de Historia en el horario. El Gobierno ha propuesto una reducción del horario a 70 horas, que previamente constaba de 87,5 horas, lo que ya consideraba la academia “muy restrictivo”. “La materia debería seguir teniendo al menos el mismo peso horario que ha tenido hasta el presente y sin variación”, opina la institución.