La carta de Sánchez al rey de Marruecos “sorprende” a Argelia

La misiva enviada por el presidente del Gobierno a Mohamed VI, en la que muestra su apoyo al plan marroquí para el Sahara, ha provocado la sorpresa tanto internacional como en el propio Ejecutivo

José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación del Gobierno de España.

“En este sentido, España considera la propuesta marroquí de autonomía presentada en 2007 como la base más seria, creíble y realista para la resolución de este diferendo”. El miércoles 23 de marzo El País publicó la carta que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, envió al rey de Marruecos, Mohamed VI. En ella, asegura que Marruecos tiene la garantía del presidente de que “España actuará con absoluta transparencia que corresponde a un gran amigo y aliado” y que “España siempre cumplirá sus compromisos y su palabra” acerca del plan marroquí para el Sahara. 

La nueva postura que muestra esta carta ha asombrado a Argelia, principal aliado del Frente Polisario. El ministro de Asuntos Exteriores argelino, Ramtane Lamamra, declaró estar «muy sorprendido por este repentino cambio de posición del antiguo poder administrador del Sahara Occidental». En una entrevista para Comunidad UFV, de Onda Universitaria, Ana Camacho, profesora de la Universidad Francisco de Vitoria y especialista en Magreb y Marruecos, ha explicado que, realmente, esta carta no es un giro: “Esto no es la primera vez que lo dice el miembro de un Gobierno español, ya lo dijo antes Zapatero”.

La principal diferencia es el momento del comunicado. La carta llega en medio del conflicto en Ucrania y, según Camacho, Argelia “se ha situado automáticamente como la mejor opción como alternativa al gas ruso que tanto necesita Europa”. Más del 45% del gas que España importa y consume proviene de Argelia. 

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, dio a entender que no se advirtió previamente a Argelia del envío de esta carta: “Las comunicaciones entre España y Marruecos son comunicaciones bilaterales entre España y Marruecos, exclusivamente”. Además, el pasado miércoles 23, el propio ministro Albares reconoció en el Parlamento que vio por primera vez la carta, gracias a los medios: “Hoy he visto en un medio de comunicación la famosa carta”. Ese mismo día anunció que visitaría Rabat el 1 de abril.

Sin embargo, el asombro no ha sido únicamente internacional. Dentro del propio Gobierno, Podemos ha manifestado su postura sobre el conflicto, que confronta con la del presidente. El mismo miércoles, Ione Belarra, ministra de Derechos Sociales, afirmó que están “esperando explicaciones” y que ellos se han “mantenido firmes” en su posición, “en la defensa del derecho internacional y del pueblo saharaui”.

“Esto recuerda al secretismo con el que se hicieron las cosas en 1975, momento clave del origen del conflicto y que todo era secreto, hasta el pacto que se había firmado entre España, Marruecos y Mauritania sobre el Sahara y que sirvió para justificar el abandono indebido e ilegal del Sahara”, ha apuntado Ana Camacho en Comunidad UFV. 

Camacho ha recalcado que la carta solo muestra la opinión por la que Pedro Sánchez reconoce que la propuesta de Marruecos para resolver el conflicto es la más acertada, pero “de ahí a que esa propuesta se convierta en realidad hay un trecho muy largo porque está la legalidad internacional de por medio”.

El Sahara, territorio no autónomo pendiente de descolonizar
La especialista en Marruecos ha recordado también cuál es el estatus político del Sahara, según la ONU: “De acuerdo a Naciones Unidas, el Sahara sigue siendo una colonia, es un territorio no autónomo. Quiero decir que en el lenguaje de la ONU, territorio no autónomo está pendiente de descolonizar”. Camacho ha explicado que esto significa que, conforme a la carta de Naciones Unidas, España tiene el deber de defender al pueblo saharaui de todo abuso y ayudarlo a llevar a término su su descolonización. 

En 1975, Naciones Unidas firmó una primera resolución en la que decía que la descolonización debía llevarse a cabo mediante un referéndum que le diese al pueblo la opción a elegir su futuro. Casi 50 años después de su fundación, el Frente Polisario sigue demandando un referéndum para poner fin al control marroquí y ejercer su derecho a autodeterminación, de acuerdo a la política que rige a los pueblos colonizados. “Si la ONU ha dicho que se tiene que descolonizar de cierta manera, si dice que hay que organizar un referéndum y resulta que al final no se hace, lo que nos estamos cargando es uno de los pilares sagrados de la Carta de Naciones Unidas y, por lo tanto, de todo ese contexto sobre que se creó el edificio de las Naciones Unidas. No nos olvidemos que la descolonización fue el gran pilar sobre el que se fundó, en 1945, las Naciones Unidas”

Camacho ha subrayado que este conflicto tiene unos elementos “muy especiales” frente a otros. “Aquí no solo nos jugamos el futuro del pueblo saharaui, no solo nos jugamos el qué va a pasar con este territorio, es que nos jugamos el derecho internacional”, ha recalcado. 

El pueblo saharaui lleva 46 años viviendo en la peor parte del desierto del Sahara. “Llevan esperando desde 1991 que Naciones Unidas organice un referéndum. No se ha realizado aún porque Marruecos no ha permitido a la ONU trabajar”, ha concluido Ana Camacho.