El Mar Menor, en proceso de extinción

La laguna murciana continúa en las mismas condiciones, pese a las medidas implementadas, y se encuentra a la espera de la próxima gota fría

Mar Menor

El Mar Menor sufre, periódicamente, desde hace años, los mismos episodios. El último fue en agosto del año pasado. Más de 15 toneladas de peces y algas murieron en cuestión de horas y quedaron flotando en la superficie. Expertos afirman que el frenético desarrollo urbano, la agricultura y la ganadería intensiva, y el cambio climático acaban con “un oasis de naturaleza”.

El Mar Menor es la albufera de agua salada más grande de Europa. Está situada en Murcia, se encuentra separada del mar Mediterráneo por La Manga, una superficie de arena de 22 km de longitud. Se encuentra en una situación «crítica», según la Consejería de Murcia de Medio Ambiente.

La falta de oxígeno y de sal, algo esencial para que “haya vida” en un paraje de estas características, está provocada por la alta contaminación del agua. Según un estudio del IOE (Instituto Español de Oceanografía), el agua contiene un alto porcentaje de fertilizantes que favorecen la abundancia de especies invasoras. Al haber una “superpoblación” de seres vivos, la demanda de nutrientes aumenta (oxígeno, luz…), pero la oferta que ofrece el ecosistema es limitada. Según explica el estudio, “el desajuste ha ido empobreciendo poco a poco la calidad del ecosistema”.

Otro condicionante del ecosistema, según apunta el IOE, es la gota fría, acontecimiento muy habitual en la zona. Las inundaciones producidas por este fenómeno meteorológico arrastran fertilizantes a las aguas de la albufera.

La laguna presenta una lista de enfermedades, según ha publicado la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente de Murcia. Este informe apunta a “culpables”: ayuntamientos de la zona vierten residuos cuando llueve intensamente, junto con los regadíos, la presencia de plantas desalinizadoras y la sobreexplotación.

Al igual que, históricamente, los expertos han recalcado acontecimientos que han provocado la situación actual: el trasvase del Tajo al Segura y el cambio de secano a regadío que hubo en el campo de Cartagena, una de las zonas menos lluviosas de España. “La culpa la tiene a lo que llamábamos progreso”, opina José Álvarez Rogel, catedrático en Ingeniería Agrónoma en la Universidad Politécnica de Cartagena.

Salvar el Mar Menor
Teresa Ribera, ministra de Transición Ecológica, viajó el pasado viernes a la zona y anunció un aumento en el presupuesto para la “salvación” del Mar Menor: 382 millones a 484 para mejoras en infraestructuras.

El Instituto Español de Oceanografía ha promovido un proyecto de implantación de la ostra Plana, un bivalvo que consume microalgas, que sería esencial para el consumo intensivo de los excesivos nutrientes que se encuentran en las aguas del Mar Menor. “Se requieren soluciones integradas en tierra y en mar”, asegura Marina Albentosa, la responsable del programa promovido por el IEO.

Los Alcázares, también, realizaron, el pasado martes, una prueba piloto para la extracción de fango del fondo del Mar Menor. Se ha utilizado el método Sisma (Sistema Integral de Succión de Materiales en el Agua). “La maquinaria no supone un ataque para el fondo marino, sino agita el agua para así facilitar la extracción del sedimento”, dijo Mario Cervera, alcalde alcazareño.