El Congreso aprueba la ley de cambio climático

El decreto no ha obtenido el consenso de todos los partidos políticos, mientras que Greenpeace asegura que tiene objetivos “descafeinados”.

La Comisión para la Transición Ecológica y Reto Demográfico ha conseguido aprobar la nueva ley de cambio climático, que fue tramitada por el Gobierno. Esta propuesta tiene la finalidad de cumplir con los compromisos internacionales del Acuerdo de París, que pretende neutralizar las emisiones contaminantes en 2050. Los partidos de la oposición han criticado la falta de debate parlamentario para su aprobación, que aún tiene que pasar por el Senado.

Según el comunicado de La Moncloa, la ley se propone por la necesidad de una respuesta transversal al cambio climático en el que España es vulnerable. El texto contiene políticas de adaptación para conseguir implantar un modelo de desarrollo sostenible, con mayor empleo y que ayude a las ciudades y pueblos sean más “saludables y habitables”.

La nueva ley busca la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, hasta un 23%, el consumo de energías renovables, de un 42%, la obtención de un sistema eléctrico que genere el 74% de energía renovable y disminuir el consumo de energías primarias en el 39,5% para el año 2030.

Otra de las expectativas es conseguir para 2050, incluso antes, la “neutralidad climática”. Por ello, uno de los puntos señala la exclusión gradual de los vehículos que causen emisiones contaminantes. También, se espera que en 2023 se realice una adaptación en los territorios con más de 50.000 habitantes para que lleven una movilidad urbana sostenible, con medidas de mitigación.

La aprobación ha contado con los votos del PSOE, Unidas Podemos, EH Bildu, PNV, ERC, Teruel Existe y Ciudadanos. Más País y PP se han abstenido y Vox ha rechazado el decreto ley. El presidente de la Comisión de Transición Ecológica del Congreso, Juan López de Uralde, aseguró que era una necesidad comprometerse con una ley de movilidad sostenible. “Estamos ante una ley que va mejorando y que va avanzando con el tiempo”, precisó.

Sin embargo, algunas formaciones lamentaron el escaso debate que había tenido dicha ley. “En términos legislativos, es muy mala ley, así como los objetivos. Perjudica a muchos sectores de la economía española, como la rural, mientras contenta a otros”, afirmó el portavoz del PP, . Mientras que el representante de Vox, Francisco José Contreras, señaló que el aumento de la temperatura no significa que los efectos sean desastrosos. “El planeta es hoy más verde gracias al CO2, que hace unas décadas”, aseguró.

Además, grupos ecologistas han mostrado su descontento. Greenpeace ha afirmado que la aspiración del Gobierno es un grave problema porque no cumplirá el Acuerdo de París. “Es una ley fundamental y largamente esperada, pero carece de la ambición necesaria para afrontar con éxito la situación de emergencia climática”, criticó el director ejecutivo, Mario Rodríguez.