Ciudadanos y PP, una ruptura anunciada

Las desavenencias entre el partido de Inés Arrimadas y el de Pablo Casado han desembocado en una moción de censura en Murcia y en el adelanto electoral en la Comunidad de Madrid

Ignacio Aguado (i), junto a Isabel Díaz Ayuso. FOTO: Comunidad de Madrid.

Redactado por Cristina Camacho y Andrés Pelayo

PSOE y Ciudadanos presentaron esta mañana una moción de censura contra el Gobierno de Murcia, encabezado por Fernando López Miras. Según explicaron, la decisión es por la corrupción que ha dado lugar al abuso de poder. “Desde Ciudadanos y otros partidos, hemos pedido el listado de altos cargos que se han vacunado irregularmente”, indicaron. El presidente de Murcia aseguró que conoció este recurso este martes por la noche, pero decidió no adelantar elecciones porque “no era el momento”.

Alrededor del medio día, los medios de comunicación filtraban la decisión de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, de disolver la Asamblea para convocar elecciones, ante el temor de otra moción de censura en Madrid. Desde Ciudadanos, Ignacio Aguado comparecía ante los medios para anunciar su desacuerdo con la “traición” de su socia de Gobierno, a la que, a lo largo de la tarde, ha tachado como “mentirosa”. Aguado ha criticado que la decisión, a su parecer, responde a “capricho personal y electoral” que supone una “irresponsabilidad” teniendo en cuenta los datos sanitarios de la capital. 

Isabel Díaz Ayuso defendió su decisión ante el riesgo que entrañaba una nueva moción en Madrid, con Ciudadanos y el PSOE en contra de su Gobierno. Díaz Ayuso ha instado a los madrileños a decidir entre “el socialismo o la libertad”. Ha pedido disculpas por lo precipitado de la decisión, pero ha defendido que ha sido por un bien mayor.

El Partido Socialista y Más Madrid han anunciado que habían registrado dos mociones de censura contra el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. La polémica llegaba cuando, desde la Presidencia, Díaz Ayuso denunciaba que no tenían validez, ya que su decreto había sido firmado con anterioridad y la Mesa de la Asamblea no había tramitado, aún, las peticiones de ambos grupos. Sin embargo, Mónica García, candidata presentada por Más Madrid a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, ha denunciado la invalidez de la decisión de la presidenta, ya que no ha sido publicada en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM). Lo más probable es que la resolución definitiva dependa de la Justicia, que deberá discernir quién tiene razón en este caso.

Desde la oposición, critican que la decisión de Isabel Díaz Ayuso es una “irresponsabilidad” que pone en riesgo la salud de los madrileños. Además, le recuerdan sus palabras en referencia a las elecciones en Cataluña, de las que dijo que, si ella las hubiera convocado con la situación sanitaria del momento, la “habrían llamado de todo”. 

Los socialistas también han presentado una moción de censura en Castilla y León contra el Gobierno de Alfonso Fernández Mañueco. Podemos apoyó la decisión. Sin embargo, para la aprobación son necesarios cuatro votos más. El portavoz de Ciudadanos, Edmundo Bal, aseguró en el Congreso de los Diputados que no iban a votar a favor. Otro Ejecutivo que depende de los pactos de PP y Ciudadanos es el de Andalucía, pero han descartado la posibilidad: “Vamos a agotar la legislatura”.

El director de Información de Servimedia, Pablo A. Iglesias, afirmó en los informativos de Onda Universitaria que, en el caso de las elecciones en la Comunidad de Madrid, la mayoría absoluta de Isabel Díaz Ayuso es muy difícil y que las relaciones entre PP y Ciudadanos han quedado rotas por la deslealtad. “Vox quiere entrar en el Gobierno y eso puede cambiar el panorama político”, señaló. Además, también cree que esta situación beneficia al discurso de Pedro Sánchez.

Con respecto a otros gobiernos de coalición entre ambas formaciones, como Andalucía o el Ayuntamiento de Madrid, sus principales cabezas han anunciado que no esperan movimientos, y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha llamado a la calma y ha anunciado que él y la vicealcaldesa, Begoña Villacís, no tienen en mente romper los acuerdos que sostienen su Gobierno. En Andalucía, el presidente, Juan Manuel Moreno Bonilla, ha anunciado que quiere agotar la legislatura y ha pedido calma.

La profesora de Derecho Constitucional de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV), Beatriz Vila, ha explicado que la disolución es un “arma” del gobierno para que el presidente diluya cuando crea conveniente, normalmente, para los intereses del partido. De esta forma, ni a nivel nacional ni autonómico, “se permite que, estando en trámite, una moción de censura se disuelva para evitarla”.

Dado que Ayuso ha disuelto antes de que hayan presentado la moción, Vila ha señalado que han expuesto la moción de censura en un parlamento que “ya no existe”. Por tanto, no es válido que estando en trámite no sea posible disolver. Además, el artículo 21.2 del Estatuto de Autonomía de la Comunidad de Madrid recoge la explicación de la profesora de la UFV, es decir, “el Presidente no podrá acordar la disolución de la Asamblea durante el primer período de sesiones de la legislatura, cuando reste menos de un año para la terminación de la legislatura, cuando se encuentre en tramitación una moción de censura o cuando esté convocado un proceso electoral estatal. No procederá nueva disolución de la Asamblea antes de que transcurra un año desde la anterior”

Si la tramitación hubiese sido simultánea, tal y como ha contado Vila, habría un problema de interpretación jurídica o de tiempo. “Si se disuelve cinco minutos antes de presentar la moción, la disolución va primero y la moción después” ha aclarado la docente. A nivel nacional, el artículo 115.2 de la Constitución Española asegura que “la propuesta de disolución no podrá presentarse cuando esté en trámite una moción de censura”.

Vila ha apuntado que el problema consistiría en determinar qué significa “en trámite” y cuanto menos debería suponer haber sido admitida la moción de censura por la Asamblea de Madrid pero, si la Presidenta ha disuelto antes, entonces la moción de censura se presenta ante un parlamento que ya “no existe”, pues se ha disuelto antes, y no se podría admitir.