Baleares aprueba la Ley de Educación, sin castellano como lengua vehicular

Ha salido adelante con el apoyo del Partido Socialista de las Islas Baleares, Unidas Podemos y Més per Mallorca

El Parlamento de las Islas Baleares, durante la votación de la Ley de Educación. Foto: parlamentib.es

Se reconoce un 50% de horas lectivas en catalán, pero nada estipulado sobre el castellano en las aulas. La nueva Ley de Educación de las Islas Baleares le da a los colegios la libertad para determinar lo que hacer con el resto de horas lectivas. La ley ha sido aprobada, este 22 de febrero, por el Parlament balear, con el apoyo del Partido Socialista de las Islas Baleares (PSIB-PSOE), Unidas Podemos y Més per Mallorca, que conforman el Govern. El voto en contra del Partido Popular, Vox y Ciudadanos, y abstenciones de este último en algún apartado de la ley, no han resultado suficientes para evitar su puesta en marcha.

Fue tan solo un día antes de su votación cuando los mencionados partidos de izquierdas anunciaron esta medida que quita presencia al castellano y respalda el catalán. De hecho, el PP había acordado con el consejero de Educación balear, Martí March, votar a favor de esta ley después de conseguir que el documento reconociera el castellano, junto con el catalán, como lengua vehicular.

Los partidos del Pacte justificaban el repentino cambio en la ley diciendo que los populares no habían confirmado su apoyo. Sin embargo, el Partido Popular se ha mostrado sorprendido por este hecho y lamenta que su acuerdo “haya volado por los aires”. El partido se ha dirigido directamente a March afirmando que “ha fracasado en conseguir que la primera ley de Educación de Baleares sea de consenso y duradera”.

El castellano, sin presencia marcada
Además, la oposición ha criticado la Ley de Educación, ya que considera que no cumple con el mínimo del 25% de horas de castellano que exige el modelo catalán, marcado por el Tribunal Supremo. El diputado de Ciudadanos en el Parlamento balear Juanma Gómez ha expresado su descontento, ya que considera que, en Baleares, el inglés, el castellano y el catalán deben ser lenguas vehiculares. Jorge Campos, portavoz de Vox en Baleares, ha asegurado que, en caso de tener presencia en el Gobierno de las Islas, lucharán por derogar la ley: “Qué absurdo que en el país original del español no se pueda escolarizar a un niño en español”.

“Qué absurdo que en el país original del español no se pueda escolarizar a un niño en español”, declaró Jorge Campos.

La oposición también ha acusado al PSIB-PSOE de ceder ante las presiones de sus socios y de los grupos secesionistas. De hecho, varias instituciones independentistas habían amenazado con presentarse el día de la votación ante la Cámara autonómica y de crear un voto de castigo en contra de la presidenta de las Islas, Francina Armengol, en las próximas elecciones.

Martí March ha afirmado que la ley no supondrá un abandono del castellano, sino que garantiza el aprendizaje de ambas lenguas. Además, ha destacado la importancia del papel de las escuelas en el mantenimiento del catalán. El propio PSIB-PSOE ha señalado que las Islas Baleares tienen “una cultura y lengua propias que la vertebran y proyectan hacia el mundo”, y que esta ley lo concreta.