Muros de pago, un nuevo fenómeno en la prensa española

La Facultad de Comunicación de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) ha acogido la sesión sobre la necesidad de implementar este sistema en los diarios 'on line'

La viabilidad de la prensa pasa por adoptar un sistema de financiación estable que permita mantener el negocio. Foto: Comunicación UFV.

¿Cómo sobrevivirá económicamente la prensa española? Los diarios impresos descienden en ventas cada año, lo que supone, también, una bajada en los ingresos por publicidad, ya que las empresas están menos interesadas en invertir.

Para dar respuesta a esta necesidad del sector, la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) ha organizado una sesión sobre los muros de pago, sistema a través del cual los medios de comunicación cobran por su contenido, a través de sistemas de membresías o suscripciones mensuales, este pasado 25 de marzo. Para ello, se invitó a los periodistas Eduardo Suárez, experto en la materia, quien formo parte de El Mundo y de El Español y actual jefe de Comunicación del Instituto Reuters; y a Manuel Marín, exjefe de opinión de ABC, para que, desde su experiencia, dieran más detalles de este sistema en los alumnos presentes en el salón de grados.

Los muros de pago es una de las mejores alternativas para mantener la financiación de los principales diarios y periódicos. En España, este sistema no es tan conocido como en el extranjero, donde su implementación fue menos tardía y ya forma parte del día a día de los medios de comunicación. Varios ejemplos de ello son el The New York Times o el The Washington Post, que implementaron las membresías como forma de sostener la empresa y avanzar hacia un mejor periodismo.

Cartel promocional de la conferencia sobre los muros de pago en la Universidad Francisco de Vitoria. Foto: Logosfera.

Eduardo Suárez insistió en lo novedoso de este sistema en España, a pesar de llevar varios años en algunos medios, como ElDiario.es, que ha demostrado la posibilidad de sobrevivir a través de las suscripciones digitales. Suárez recalcó la obligatoriedad para los medios tradicionales de avanzar hacia este sistema debido a “la evaporación” de la compra física, acelerada por la pandemia. Manuel Marín incidió en este hecho en el momento de su intervención, donde destacó cómo el modelo impreso “ya no es rentable” debido a la retirada de las empresas publicitarias del mercado tradicional de la prensa. “Un medio digital es más barato de mantener, pero necesita de suscriptores”, explicó. Marín recalcó que los medios gratuitos ya no son una posibilidad viable, por lo que, a pesar de que no sea común en España, hay que acostumbrar al lector a pagar por lo consumido.

La costumbre de consumir información de forma gratuita está muy arraigada en España, donde el modelo de pago no ha sido implementado hasta hace muy poco tiempo. Los ciudadanos disfrutaban, a diario, las noticias de los medios digitales sin necesidad de pagar por ella, por lo que este cambio no fue bien recibido por numerosos usuarios. Sin embargo, y a pesar de los previos experimentos fallidos que hacían temer la posibilidad de un fracaso, los sistemas de pago son una realidad. Modelos como los de El País o El Mundo, con 100.000 y 50.000 usuarios únicos registrados, respectivamente, demuestran la viabilidad a largo plazo.

A pesar de las ventajas que supone este sistema para los medios, Suárez insistió en que este no es beneficioso para todos, sino que los medios más pequeños deberán enfrentarse a un sistema desigual en el que los medios más grandes ocuparán un mayor espacio del disponible, lo que él describió con la expresión inglesa “Winner takes all!” (el ganador se lo lleva todo). Para los medios de menor tamaño que quieran sobrevivir en este ecosistema, Eduardo Suárez planteó la posibilidad de membresías mixtas, que conjuntan la publicidad con el pago de los lectores.

Otra de las ventajas que guarda este modelo fue la mencionada por Manuel Marín, quien añadió cómo no depender de la publicidad, tanto de empresas privadas como de la institucional, la del Gobierno, permite un periodismo más independiente, ya que los diarios también necesitan de ingresos, por lo que, en muchas ocasiones, decidirán no atacar a una compañía si es quien sostiene al medio.