La ética en las imágenes, el desafío del fotoperiodismo

La Universidad Francisco de Vitoria (UFV) ha organizado una sesión para abordar la necesidad de la buena praxis en las publicaciones

Humberto Martínez-Fresneda (izquierda) presenta a los ponentes: Lourdes Baeza, Gabriel Sánchez y José Ángel Agejas. Foto: Carla Torres.

El Grado en Periodismo de la Universidad Francisco de Vitoria  (UFV) ha organizado una mesa redonda para tratar la ética en la publicación de imágenes en la prensa, especialmente aquellas que pueden herir la sensibilidad del lector. En ella, los ponentes invitados trataron de discernir si estas están o no al servicio del bien común o si, finalmente, sirven a otro fin como el morbo.

Los ponentes invitados fueron Lourdes Baeza, periodista freelance y corresponsal en Israel; José Ángel Agejas, profesor de Ética en la UFV; y Gabriel Sánchez, miembro de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) en la Comisión de Quejas, Arbitraje y Deontología Profesional. El director del Grado de Periodismo, Humberto Martínez-Fresneda, fue el encargado de moderar el acto. Fue él quien comentó la importancia de la sesión, en primer lugar, ya que «se trata de un tema de absoluta actualidad». En sus palabras de bienvenida, destacó cómo estos hechos llevan sucediendo desde hace años, aunque no han dejado de ser de actualidad en este tiempo.

Cartel promocional del evento, abierto a los alumnos del Grado de Periodismo. Foto: Comunicación UFV.

Lourdes Baeza defendió la necesidad de publicar estas imágenes «siempre y cuando aporten información». Este fue uno de los puntos en los que insistió a lo largo de su intervención. Baeza aprovechó su experiencia como corresponsal en Israel para comentar algunos de los dilemas más comunes en lo respectivo a las coberturas, especialmente cuando van acompañadas de imágenes sensibles a herir al espectador. Para evitar estos problemas, Baeza colocaba la ética y la formación de cada profesional como medio y solución

Para el profesor y periodista Gabriel Sánchez, la publicación de imágenes sensibles es, en muchos casos, «la obligación del periodista», que debe enseñar la crueldad de la realidad. A pesar de ello, insistía en la necesidad de tratar con rigor y respeto lo mostrado, especialmente cuando quien aparece es una persona, cuya dignidad ha de ser siempre respetada. En lo referente a la necesidad de una formación ética para los periodistas, Sánchez destacó la esencialidad de la «autorregulación» a la hora de tratar con una información sensible, ya que «es la única manera de defender la libertad de expresión y la legislación vigente».

Para José Ángel Agejas, la ética no se encuentra en las propias imágenes, «sino en la forma de hacerlas». Para profundizar en este punto, Agejas apelaba a unas condiciones que los profesionales del fotoperiodismo han de tener, como utilizar la cabeza, decidir si se publica o no partiendo de la humanidad, dejar de lado la ideología y respetar los códigos simbólicos de las imágenes. Dentro de la existencia de la crueldad, era Agejas quien destacaba cómo esta es real y ha de ser plasmada. Sin embargo, si el responsable de su publicación seguía los pasos mencionados con anterioridad, era donde lograría discernir si es correcto publicar o no.

Los ponentes destacaron y reiteraron a lo largo de sus intervenciones la necesidad de tender al bien común en la labor, ya que es la mejor forma en la que el profesional puede servir a la comunidad a través de su trabajo. Lourdes Baeza reprochó cómo, en muchas ocasiones, los profesionales no se ciñen a los hechos para conseguir una imagen destacada, que cause sensación a pesar de no ser cierta. Criticó que muchos fotoperiodistas vivan con la máxima de «que la realidad no te destroce una buena historia».