La educación y el asombro abren el V Congreso Razón Abierta

Invitados de prestigio acuden a la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) para debatir sobre el tema central del evento: "El ser humano en la ciencia contemporánea"

De izquierda a derecha, Verónica Fernández, Antonio Sastre, Curtis Baxter y John Slattery. Imagen: Instituto Razón Abierta.

Escrito por María Soler y Pablo Parreño

“La investigación universitaria debe ir a la raíz de los problemas, buscando las causas y proponiendo soluciones creativas”, así comenzó la vicerrectora de Profesorado y Ordenación Académica de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV), María Lacalle Noriega, el V Congreso Razón Abierta, organizado por el Instituto Razón Abierta de la UFV. El evento versa sobre “El ser humano en la ciencia contemporánea” y, para abordar el tema, invitados internacionales y nacionales se han reunido en cuatro mesas redondas.

Durante la inauguración, María Lacalle explicó que el fin del instituto es promover un modo especial de utilizar la razón, que aspira a conocer la verdad completa. A continuación, dio paso a la primera mesa redonda que se titulaba La educación: un camino hacia el sentido. El evento tuvo lugar a las 10:00 h del lunes 23 de mayo y abrió el congreso. Los invitados de esta mesa redonda fueron, por una parte, Curtis Baxer y John Slattery, de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia y miembros del programa Dialogue on Science, Ethics and Religion Program. Desde Edimburgo y por videollamada intervino James Arthur, director y fundador del Jubilee Center for Character and Virtues, Verónica Fernández, responsable internacional del área de colegios del Regnum Christi y profesora de Educación y Psicología de la UFV. La mesa redonda fue moderada por Antonio Sastre, filósofo y coordinador de formación integral de los colegios Regnum Christi.

María Lacalle, durante la inauguración del V Congreso Razón Abierta

La primera ronda de preguntas fue una presentación de los proyectos de cada invitado. Curtis Baxter y John Slattery expusieron el objetivo del programa en el que trabajan conjuntamente: “Abrazamos la noción del diálogo. En gran medida, como la fe profundiza el conocimiento, dejamos que todo el mundo participe con su propio punto de vista. Es fundamental la apertura de mente”, explicaron acerca de un proyecto que busca las ventajas de la ciencia y de la tecnología al servicio del mundo.

La educación no consiste en la información, sino en la transformación, apunta James Arthur.

“La educación no es una producción meramente de conocimiento. Educar no es simplemente transmitir información. La educación no consiste en la información, sino en la transformación”, así definió la labor del docente James Arthur, quien insistió en la necesidad de que la naturaleza humana sea el centro. 

A sus ideas se unió Verónica Fernández, quien apuntó que “educar no solo es instruir sino ver el todo de la persona”. La profesora de la UFV explicó también el modelo educativo de la Universidad Francisco de Vitoria, basado en “las tres D”: Despertar, Descubrir y Decidir. Hizo hincapié principalmente en el hecho de despertar en el alumno unas preguntas que los propios profesores deben hacerse. Esta constante relación entre alumno y profesor fue resumida por James Arthur, quien añadió que los alumnos “quieren sentirse inspirados, no sentir que son irrelevantes para el profesor”.

El asombro ante el mundo
En la segunda mesa redonda, titulada El asombro por el mundo a través de la física cuántica y la ecología, participó Michael Taylor, miembro fundador del Instituto Internacional Laudato Si de Granada y antiguo profesor adjunto del Instituto de Filosofía Edith Stein. Además, es ganador de la 5ª edición de los Premios Razón Abierta y es licenciado en Filosofía, Biología, Bioética y Estudios Medioambientales. También participó el ganador de la segunda edición de los mismos premios, Javier Sánchez Cañizares, quien es, además, profesor titular de la Universidad de Navarra y miembro del Grupo Ciencia, Razón y Fe, entre otros cargos.

“El asombro, en términos filosóficos, nos demuestra la humildad que tenemos que tener ante la razón humana”, afirmó Michael Taylor.

La sesión comenzó haciendo referencia al asombro. Taylor especificó que esta es clave para todo niño y para la filosofía. “El asombro, en términos filosóficos, nos demuestra la humildad que tenemos que tener ante la razón humana”, afirmó Michael Taylor. Sánchez Cañizares añadió que, para el científico, el asombro hacia el mundo se centra en que no es caótico sino ordenado, en que presenta patrones. Uno de ellos es la metafísica del don, a la que se refirió Taylor, por la que todo ser recibe la existencia de otro: “Dependemos de un regalo que es la existencia, somos individuos con dignidad propia por nuestra existencia”.

Michael Taylor, a la izquierda, y Javier Sánchez Cañizares, a la derecha, durante la segunda mesa redonda, sobre el asombro

Michael Taylor explicó que la visión actual del mundo está marcada por una mentalidad materialista y mecanicista que trata de “reducir las cosas a números”, incluso la vida. Sin embargo, Taylor explicó que “la naturaleza no es algo mecánico” y por eso es necesario replantear, desde un punto de vista filosófico, “la enseñanza de la Creación”.

“Intentar entender al hombre desde un punto de vista mecanicista es un error metodológico muy grande”, apuntó Javier Sánchez Cañizares.

Javier Sánchez Cañizares detalló que el método científico se apoya en la reducción, pero que esta se convierte en algo peyorativo cuando hay una hipertrofia. Es el caso de la ciencia actual que, según Sánchez, “se ha olvidado de sus presupuestos ontológicos y epistemológicos”. Eso lleva a que se pierda la dignidad de cada individuo. “Intentar entender al hombre desde un punto de vista mecanicista es un error metodológico muy grande”, apuntó Javier Sánchez Cañizares.