Javier Cervera: “No puede haber paz por encima de la justicia”

El historiador, experto en la Guerra Civil, habla en esta entrevista del congreso que se celebrará los próximos 27, 28 y 29 de noviembre en la UFV, en el 80 aniversario del final de la contienda.

Javier Cervera. Foto: Alberto Poblete

Javier Cervera, historiador español especializado en la Guerra Civil y el exilio y profesor de la Universidad Francisco de Vitoria, ha concedido una entrevista a Mirada21.es acerca del congreso que se celebrará el próximo mes de noviembre en la UFV en el 80 aniversario de su finalización. Se trata de un congreso en el que solo hablarán historiadores, precisamente para ofrecer “un conocimiento científico”, señala Cervera, “cargado de altura y rigor y no de opiniones gratuitas”.

¿Por qué se hace este congreso? ¿Cuál es la finalidad?

Es la culminación de un proyecto de investigación de cuatro años y es la efeméride de los 80 años, una cifra que se utiliza como recurso. Es importante porque es un planteamiento no habitual, se coloca a dos historiadores a debatir sobre unos temas elegidos acerca de la Guerra Civil y estos dan su punto de vista de origen científico. Estos son producto de sus investigaciones y gracias a ello se pueden extraer conclusiones.

Además, en este congreso, los asistentes no se limitan a escuchar una conferencia, sino que forman parte activa. Hay tres tipos de conferencias preparadas, pero la mayor parte son debates. Gracias a ello, van a poder preguntar e incluso disentir de los que unos ponentes especialistas van a exponer. Es muy importante que se pueda hablar de este tema tan peliagudo como la Guerra Civil solo por historiadores. Por eso, el título del congreso es Debate entre historiadores, porque se quería que solo hubiera historiadores que ofreciesen un conocimiento científico, que fuese un Congreso cargado de altura y rigor, no opiniones gratuitas.

¿Cree que los jóvenes conocen la guerra civil?

Muy poco. Hay mucha referencia mediática, pero poco conocimiento científico, sosegado. La sociedad, si preguntas en la calle, te llena de tópicos que tienen mucho que ver con su esquema ideológico mental, su tradición familiar y con la influencia mediática que reciban: la televisión, la radio… pero realizan poca lectura de libros sobre el tema y las respuestas al final se basan en lugares comunes, tópicos generales… y cuando se suscita el tema en el debate social, parte siempre últimamente de polémicas mediáticas originadas por decisiones políticas. La guerra vuelve a los medios por el proceso de sacar al dictador Franco de su enterramiento en el Valle de los Caídos. Esto ha vuelto a traer la Guerra Civil a los periódicos, bajo un planteamiento en absoluto científico. Tiene que ver con planteamientos ideológicos, posturas maximalistas, doctrinarismo, desconocimiento, mucha ignorancia valiente…

¿En qué se pone más énfasis durante el congreso?, ¿por qué?

En la realidad interna de la guerra, del aspecto militar, de las retaguardias, violencia política y aspecto religioso, además del mundo rural. Solo hay una sesión del ámbito internacional. También se va a dedicar una parte a las consecuencias: el exilio… es básicamente de aspectos de la España interna en cuanto los temas, pero el énfasis es el debate porque es fundamental.  Es necesario intercambiar ideas, planteamientos, avances de investigación actuales explicados por los profesores que van a venir… se les ha elegido porque tienen bagaje investigador.

¿Cuál cree que es la mayor mentira que la gente sigue creyendo acerca de la Guerra Civil?

Se sigue hablando en términos de fascismo contra antifascismo y en España no había fascismo. Se sigue hablando también en otros sectores de rojos en el bando republicano, entendiendo rojo como comunista, y había algunos que no lo eran, pero yo creo que es la terminología lo que más ha mentido. Una de las cosas que más falsas son la idea de los últimos 15 años de equiparar la memoria histórica con los estudios científicos de historia sobre la guerra. La memoria es un recurso de la historia, pero no es la historia.

¿Cree que ya se sabe todo lo que está al alcance por conocer?

Todo no, hay muchísimas cosas por investigar. Queda documentación inédita, que es muy grande. Hay un archivo que queremos que está en manos del Ministerio del Interior, pero tenemos una gran dificultad para acceder a él, lo que es inaceptable porque es un archivo del Estado, por lo tanto, debería tener acceso público. Sabemos que esa documentación está ahí. Además, hay documentación por reinterpretar porque arroja datos que arroja datos que obligan a reinterpretar fuentes anteriores.

¿La sociedad hoy en día está influenciada por la Guerra Civil?

Sí, somos hijos de nuestra historia. No hubiera sido la vida lo mismo sin los tres años de la guerra porque no habría habido franquismo, transición… La historia nos ha configurado, y sin la Guerra Civil no entiendes al español contemporáneo.

¿Cuál cree que son las consecuencias que hoy perduran desde la posguerra?

Rencores y rencillas. Fíjate, 44 años después de la muerte de Franco le han sacado. Todavía perduran tics en la izquierda y en la derecha política española. La izquierda sigue actuando en algunos aspectos en clave de Guerra Civil, y la derecha responde. La guerra sigue sobrevolando en la vida española: querer quitar una calle, un monumento, una respuesta social, en Cataluña, actualmente, que los independentistas están acusando al Estado de antidemocrático y franquista porque creen que no se les da la independencia por herencia del franquismo… La Guerra Civil está en el ambiente.

Javier Cervera. Foto: Alberto Poblete

¿Cree que sigue existiendo censura sobre la guerra?

No, jamás. Ni siquiera al principio se me ha impedido acceder a una documentación por censura, otra cosa es que hay sitios que los archivos están complicados, como en el Ministerio Del Interior, que pone trabas y es inaceptable. Tiene un componente de censura, pero es más estupidez, porque este ministerio es delicado y tiene documentación delicada, pero yo quiero ver expedientes de hace 80 años. Eso no es censura, es ignorancia. España pasó por épocas donde los directores de archivos se apropiaban el documento a pesar de que no lo sea. Solo me pidieron que cambiara un artículo una vez hace 10 años acerca de Miguel Hernández. No lo cambié y nunca se llegó a publicar.

¿Sigue existiendo miedo en España de que se repita aquella guerra?

Racionalmente, no. No tenemos idea de las terribles condiciones que vivió España en los años 30, la enorme desigualdad, el enfrentamiento ideológico…

¿Cómo se vivió desde el periodismo la guerra?

Pura propaganda.

¿Qué trabajo se vio más afectado por la guerra?

Yo creo que todos, pero es verdad que se suspende toda la docencia, las universidades, los colegios… toda la educación quedó cerrada. El campo tampoco se vio muy afectado, en algunas zonas el campo se abandonó para ir al frente, pero había que dar de comer a la gente. Cualquier trabajo por un esfuerzo de guerra se vio afectado.

¿Cuál fue el papel de la mujer durante la guerra y la posguerra?

Depende del bando. En el republicano fue muy ideologizado e idealista. La mujer pensaba que podía equipararse en su acción al hombre y por eso hubo milicianas. Podía ocupar cualquier puesto que ocupasen los hombres. Muchas fueron a fábricas para la guerra. El protagonismo social de la mujer fue muy elevado. Sin embargo, en la España franquista, la mujer se relegó a la atención de la infancia, tanto maestra como su atención porque había que atenderlos, y a la enfermería.

En el ámbito religioso, las religiosas del bando republicano desaparecieron o se camuflaron. En la España franquista, la actividad de las religiosas siguió con normalidad y también ellas tuvieron que combinar la educación con la enfermería.

¿Cree que la paz tiene un precio?

Sí, la justicia. No puede haber paz por encima de la justicia y es lo que pasó en los años 20 y 30, que hubo mucho pacifista que separaba la paz de la justicia, y eso no existe.

¿Sigue existiendo rencor?

Sí, están sacando a Franco del Valle de los Caídos. Son minoritarios, pero tienen mucho poder y mucha presencia social.

¿Cree que la gente se aprovechó de la situación devastadora durante la guerra y durante la posguerra?

Sí, en situaciones de crisis la gente aprovecha para hacer negocio. En la posguerra, se ocuparon puestos de trabajo que otros tenían que abandonar porque se les había tachado de rojos, también gente que estaba apestada por estar con la república y se les quitaba su puesto de trabajo…

¿Cómo vivieron los niños la guerra?

Depende de la infancia. En general, con dureza, porque en muchos casos estaban separados de los padres porque debían ser evacuados de las zonas de peligro. Otros vieron cómo su padre se iba a luchar y desaparecía. No tuvieron acceso a una vida ordinaria y padecieron mucho el hambre. Los niños necesitan comer más que los adultos porque soportan menos la carestía de comida. Hay graves problemas de comida que afectan a la infancia en general.

¿Cómo cree que pueden influir los últimos acontecimientos acerca de la exhumación de Franco en el recrudecimiento de la idea de las dos Españas?

Es poner dificultades a superar la división. La mayor parte de la población española no había nacido cuando murió Franco o eran niños. Murió hace 44 años y la guerra sucedió hace 80. Yo creo que es una metedura de pata volver a sacar la Guerra Civil y me parece que es dividir al país en algo que ya se estaba olvidando. Muchas personas piensan que, al final, si se hace, que se haga, pero para que nos dejen en paz. La gente está cansada ya del tema, piensan que con los problemas que hay aquí, no nos deberíamos preocupar por una persona que lleva muerta 44 años. Ahora mismo está incendiado el nordeste de España y nos preocupa más el modo de sacar a Franco: helicóptero, coche fúnebre o a hombros de falangistas. Es absurdo.

¿Este tipo de decisiones radicales pueden influir en que los radicales puedan volver a generar violencia?

No, porque hay un sector ideológico de izquierdas que está encantado con que saquen a Franco, y los que se oponen, los que podríamos tildar de nostálgicos, son muy pocos, así que no pueden hacer ruido.

Javier Cervera. Foto: Alberto Poblete