El viaje del héroe, puesto a prueba en la SIMUFV

La Universidad Francisco de Vitoria (UFV) reunió a varios expertos y docentes para hablar en una mesa redonda acerca del impacto de la figura del héroe en el mundo audiovisual.

De izquierda a derecha: Antonio José Planells, Arturo Encinas y Javier Aranguren. Foto: Juan María Villagrán

El salón de grados de la Universidad Francisco de Vitoria se llenó con el interés de todos aquellos que se acercaron a aprender de la imagen el día jueves 5 de marzo. Esta vez, la Semana de la Imagen brincó la oportunidad de tratar el tema del heroísmo. El papel de héroe que se muestra en las películas, las historias e incluso en los videojuegos transmite unos valores. Esto es precisamente lo que ha querido enfocar esta conferencia, moderada por el profesor de la Universidad Francisco de Vitoria Arturo Encinas. “Hablar del héroe implica hablar sobre ética”, aseguraba Encinas. Para desarrollar esta idea participaron los conferenciantes Javier Aranguren, Juan José García Noblejas, Antonio José Planells y Javier Rubio.

El primero en hablar fue Javier Aranguren, quien, actualmente profesor de la Universidad Francisco de Vitoria, pero que también ha sido docente en la Universidad de Navarra y en Nairobi (Kenia). Aranguren dedicó el cuarto de hora que le correspondía a hablar de la comparación entre los cómics del Capitán Trueno y del Príncipe Valiente. Ambos se publicaban en los años 50 y estaban ambientados en una sociedad medieval. Sin embargo, la imagen de héroe era completamente diferente.

De izquierda a derecha los ponentes, Javier Aranguren y Javier Rubio. Foto: Juan María Villagrán

El Capitán Trueno parece ser idílico, tiene las cualidades de la perfección. Aranguren aseguró que que es un personaje extremadamente independiente, nada le ata y lo único que le preocupa es siempre cambiar de sitios. Se trata de la figura del héroe que lo consigue todo. Sin embargo, Valiente, ya desde el inicio, tiene un comienzo difícil. Su historia empieza huyendo. El príncipe Valiente está acostumbrado a los detalles del esfuerzo cotidiano, al día a día. Muestra esfuerzos que le humanizan.

Aranguren explicó que no todos los héroes tienen que aparecer como hombres fuertes. Para ello, puso el ejemplo de Carlitos, el personaje fiel que acompaña siempre a Snoopy, y mostró una viñeta en la que se podía ver cómo cuando Carlitos pasaba delante de otro personaje este le saludaba e incluso lo elogiaba. Pero cuando Carlitos se dio la vuelta, el personaje confesaba odiarle. Así, Aranguren concluyó su aportación: “Los verdaderos héroes son gente que tiene dificultades, son aquellos que ante la dificultad resisten”.

“Hay presunciones de que todas las acciones de la vida de una persona tienen sentido”, afseguró García Noblejas.

Juan José García Noblejas dedicó su tiempo a señalar que los personajes toman decisiones en función de los valores que eligen transmitir. Por tanto, es importante el papel que tienen los creadores en este sentido. Para explicar este concepto, se remontó a las obras de teatro griegas, donde muchos personajes eran movidos por el azar. Concluyó que esto influye en la sociedad y hace pensar que “hay presunciones de que todas las acciones de la vida de una persona tienen sentido”.

Antonio José Planells habló de los valores que transmite la figura del héroe en los videojuegos. Su planteamiento partía de la base de que estas cualidades de los personajes no se limitan a las películas, también residen en los videojuegos. Así, puso el ejemplo del videojuego Los Sims. Un usuario intentó poner a prueba al juego. Recreó la vida de un cantante que dedicaba su tiempo a componer en su casa. Los primeros meses, el juego permitía que el personaje no actuase de forma habitual, es decir, no saliera fuera a buscar trabajo. Sin embargo, un día, el personaje, sin intervención del usuario, llegó al salón de su casa con un puesto de informático. Esto hecho significa que los creadores de los videojuegos esperan que los usuarios se comporten de una determinada manera, porque, en teoría, están insertados en un sistema que condiciona sus comportamientos.

El héroe, concluyó Encinas, parece tener más importancia de lo que se cree en la vida de los usuarios.