‘Arrepentío’, una forma de olvidar el dolor y llenar el corazón

La orquesta de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) ha debutado con un concierto en el Colegio Mayor

La orquesta de la UFV aparece, por primera vez, en el Colegio Mayor

El comité musical de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) ya es una realidad. Por primera vez, se ha creado una sociedad de alumnos que conforma la banda universitaria en la que se han complementado seis voces femeninas y una masculina con numerosos instrumentos para dar forma a un proyecto que recorre los límites humanos del remordimiento: Arrepentío.

La idea surgió cuando Arturo Encinas, profesor del Grado de Comunicación Audiovisual en la universidad, decidió innovar con un proyecto que llevaba tiempo llamando su atención. A mediados de octubre, el docente, tras haber publicado un anuncio para que los interesados participaran en unas pruebas, consiguió reunir a un grupo que realmente tenía la ambición de hacer música. Encinas presentó el tema que había elegido y los alumnos llevaron a cabo un brainstorming para encontrar melodías que aludiesen al tópico.

Ester Bueno, una de las vocalistas, relata que hubo una primera selección de canciones dentro de una playlist confeccionada por el profesor y que, tras debatir cuáles eran más acordes a la temática propuesta, ordenaron cronológicamente el paso de estas. En la actuación, junto con la música, aparece una serie de textos escritos por Chema Alejos, que narran el proceso intimista que conlleva el arrepentimiento, el malestar que huye y el perdón que se acerca.

En el concierto, celebrado el 6 de abril, en el Colegio Mayor de la UFV, la banda interpretó, en primer lugar, Toxic, un canto a la voluntad del libre albedrío, de aquellos que actúan sin pensar y sin tener en cuenta las consecuencias. Hit the road Jack fue la segunda canción y la representación de ese amigo que avisa de que uno no ha actuado bien, que debe reaccionar; When I was your man, la tercera, versa sobre la conciencia propia que ya hace darse cuenta del error; y From now on, el tema principal, habla sobre un camino nuevo, una “reconciliación contigo mismo y con los demás”.

En la preparación de la actuación, mediante una sucesión de lecciones y vídeos, Arturo Encinas hizo comprender a la banda que el objetivo de Arrepentío era ofrecer una nueva perspectiva y buscar el sentido de “ese proceso de arrepentimiento que te lleva al buen camino, a querer enmendar las cosas”.

Escapar del vicio de hacer daño a los demás y de la ignorancia del que no sabe que hiere es la enseñanza que brinda la orquesta. “No hay peor ciego que el que no quiere ver”, señala Ester Bueno. Además, apunta a que la iniciativa les ha ayudado a entender y escuchar mejor a las personas que les rodean. En definitiva, Arrepentío es un “nuevo punto de vista”, el ángulo adecuado desde el que se aprecia que, en ocasiones, hay que saber arreglar los problemas y equivocaciones del pasado.

From now on es la canción que cierra el telón del concierto. Es la llamada a un futuro mejor, un adiós al rencor y un abrazo de ternura y compasión. Es el perdón, es la pasión de una quincena de jóvenes que quieren hacer arte, expresarse al mundo tal y como son.

Jorge Pérez, pianista y vocalista en la última melodía, afirma que la presencia de Arturo Encinas ha sido inestimable y que el fin último de la actuación no era otro que disfrutar. Asimismo, comenta que el espectáculo ha requerido una preparación musical y filosófica. Y es que la intención de la banda era que el espectador realizara un “viaje antropológico” a través de las canciones y los textos. Agrega que, durante los ensayos, ahondaban en una reflexión acerca del perdón y el arrepentimiento, para que, más allá del resultado sinfónico, hubiera un sentimiento verdadero detrás. Pérez añade también que llevar las riendas del último tema fue un “reto y un orgullo”, y que del grupo de música nace una familia, compuesta por “compañeros y músicos dispuestos a poner en común ideas artísticas y compartir experiencias sobre un escenario”.

“El arrepentimiento es la toma de conciencia del error del tiempo irrecuperable y del bien que hemos perdido”, reza uno de los fragmentos leídos antes de las canciones. Sin embargo, “lanzar ese lamento para que el presente sea eso que debería haber sido” es la conclusión de una obra que promete futuras actuaciones.