Viktor Orbán gana las elecciones en Hungría

El presidente húngaro logra su cuarta victoria consecutiva, por mayoría absoluta, con 135 escaños de los 199 del Parlamento

El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, logró la victoria en las elecciones celebradas, este domingo, en Hungría. “Queridos amigos, hemos tenido una gran victoria. Tan grande que se puede ver desde la luna, y desde luego, desde Bruselas”, celebró Orbán al enterarse de que su partido (Fidesz) había obtenido 135 escaños. La participación cayó este año dos puntos respecto a las anteriores elecciones (2018), con 68%.

Nuestro País, la fuerza de extrema derecha, con antiguos miembros de Jobbik —partido con sesgos nacionalistas y radicales— obtuvo siete escaños.

Pese a las posibilidades que le otorgaban los sondeos, Unidos por Hungría, la coalición formada para oponerse al primer ministro, no logró su objetivo y obtuvo 56 escaños. Peter Márki-Zay, el líder de la oposición, señaló tras conocer la derrota que “no iban” a “abandonar” a Hungría y que seguirían “peleando” por “la justicia”.

Márki-Zay había hecho referencia con anterioridad a los cinco minutos que se le habían cedido en los medios durante toda la campaña política, mientras que Orbán tenía una presencia constante. Asimismo, durante su intervención no contó con el apoyo de ninguno de los otros miembros de Unidos por Hungría. “No puedo ocultar mi desilusión”, afirmó Peter Márki-Zay.

Este resultado permite a Orbán mantener dos tercios en el Congreso, lo que facilita su influencia en instituciones y medios de comunicación estatales.

La guerra Rusia-Ucrania ha favorecido, pese a las expectativas, el resultado de Orbán en estas elecciones. El miedo de la población de Hungría a la guerra jugaba un papel esencial en las votaciones. El líder húngaro es uno de los presidentes de Europa más cercanos al Kremlin y, dada la situación en Ucrania, decidió modificar el lema del partido a “Guerra o paz”. El mensaje que Fidesz trataba de transmitir a la población consistía en que un líder experimentado, como es el caso de Orbán, garantizaría una estabilidad frente a la guerra.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, también fue mencionado en el discurso de Orbán: “Recordaremos esta victoria hasta el final de nuestras vidas porque tuvimos que luchar contra una gran cantidad de oponentes: la izquierda local, la izquierda internacional, los burócratas de Bruselas, todo el dinero y las instituciones del imperio de Soros, los principales medios de comunicación internacionales y el presidente ucraniano, también”.

El apoyo de la población a Zelenski fue descrita por Orbán como un paso belicista, y aseguró a sus votantes que continuaría importando petróleo y gas de Rusia. Actualmente, las importaciones de estos recursos en Hungría suponen el 85 y el 60%, respectivamente.

Orbán ha criticado en numerosas ocasiones la inmigración, los derechos LGTBI y los “burócratas europeos”, y sus máximos apoyos son los nacionalistas y la extrema derecha. El primer ministro agradeció el apoyo de sus “amigos de Estados Unidos, Italia, Austria y España” durante su campaña electoral.

 “Ha ganado la política conservadora, patriota, y nuestro mensaje es que esta no representa el pasado, sino el futuro”, anunció Orbán.