Rusia y China reiteran su postura frente a la OTAN

Xi Jinping y Vladimir Putin rechazan la ampliación de la Alianza Atlántica y se apoyan en la anexión china de Taiwán

El presidente de China, Xi Jinping, y su homólogo ruso, Vladimir Putin, se han reunido en Pekín y han expresado su relación como “una amistad sin límites”. Tanto Xi Jinping como Vladimir Putin han condenado la influencia “desestabilizadora” de las alianzas militares en Europa y Asia. “Las partes se oponen a una nueva expansión de la OTAN” y “piden a la Alianza Atlántica que abandone las posturas ideológicas de la Guerra Fría”, han constatado los dos Gobiernos en la declaración conjunta emitida tras la reunión de ambos mandatarios el pasado viernes 4 de febrero.

Pekín da un espaldarazo a Rusia frente a la OTAN y Estados Unidos. “No hay áreas prohibidas de cooperación”, reiteran Putin y Xi. “La declaración conjunta en Pekín lleva a la entente chino-rusa al nivel de un frente común para responder a la presión de Estados Unidos contra Rusia y China en Europa, Asia y globalmente. Una evolución importante de una relación ya muy cercana”, ha escrito en Twitter Dmitri Trenin, director del Centro Carnegie en Moscú.

Una nueva alianza sellada con gas
Los máximos responsables de Gazprom y Novatec, las dos empresas rusas que mayor cantidad de gas natural producen, acompañaron a Putin en el encuentro con Xi Jinping. Gazprom construirá un gasoducto que atravesará Mongolia y exportará 10 bcm (10.000 millones de metros cúbicos) adicionales a China durante los próximos 30 años en detrimento del gas exportado a Europa.

Rusia ha mantenido el suministro de gas a Europa en los límites estipulados por el contrato actual. Esta falta de gas adicional ha desembocado en un empobrecimiento de las reservas europeas, en plena tensión entre Rusia y Ucrania.

Biden y Scholz, un frente unido
“Si Rusia toma la decisión de invadir Ucrania, estamos preparados conjuntamente y toda la OTAN está preparada”, ha anunciado el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, tras un encuentro en la Casa Blanca con el canciller de Alemania, Olaf Scholz, el pasado martes 8 de febrero.

“Si Rusia invade, es decir, si los tanques y las tropas vuelven a cruzar la frontera de Ucrania, entonces no habrá, ya no habrá un NordStream 2. Le pondremos fin”, ha sentenciado Joe Biden.

Biden ha ensalzado la “estrecha cooperación” que mantiene con Alemania, además de explicar el desarrollo de un “sólido” paquete de sanciones que demostrarán la “determinación internacional” ante la posibilidad de que Rusia viole “la soberanía de Ucrania y su integridad territorial”. El presidente de Estados Unidos también auguró “rápidas y severas consecuencias”, entre ellas, el desmantelamiento del gasoducto NordStream 2, que transporta gas desde Rusia hasta Alemania, a través del mar Báltico.

“Si Rusia invade, es decir, si los tanques y las tropas vuelven a cruzar la frontera de Ucrania, entonces no habrá, ya no habrá un NordStream 2. Le pondremos fin”, ha zanjado Biden. El canciller alemán, Olaf Scholz, ha recalcado la unión con Biden, pero no ha nombrado el gasoducto en su discurso. “Como ya he dicho, estamos actuando juntos, estamos absolutamente unidos y no daremos pasos diferentes, haremos los mismos pasos y serán muy, muy duros para Rusia, y deberían entenderlo”, aseguró Scholz, quien ha viajado a la Casa Blanca por primera vez desde que accedió al cargo.

Putin desmiente las afirmaciones de Macron
Paralelamente a la reunión que mantuvieron Biden y Scholz, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, recibía en Moscú al presidente francés, Emmanuel Macron. Tras la reunión, Macron ha afirmado que Putin “no estará en el origen de una escalada”. “Es importante. El segundo elemento es que no habrá bases fijas ni despliegues de equipamiento sensible en Bielorrusia”, ha comentado Macron, en Kiev, donde también se ha reunido con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.

Sin embargo, desde el Kremlin aseguran que Macron miente. “En esencia, es falso. Moscú y París no pudieron cerrar ningún pacto. Simplemente, es imposible”, ha comentado el portavoz de Putin, Dmitri Peskov. “Francia es miembro de la OTAN, donde París no ostenta el liderazgo. En este bloque, el liderazgo lo tiene otro país. ¿De qué acuerdos podemos discutir?”, ha observado Peskov, en referencia a la posición que ostenta Francia para tomar decisiones reales sobre el conflicto.

Rusia sí concede a Macron la retirada de sus más de 30.000 soldados en Bielorrusia cuando finalicen las maniobras militares, programadas entre el 9 y el 20 de febrero. “Nadie ha dicho nunca que las tropas rusas permanecerían en Bielorrusia. Esto nunca ha sido discutido. El Estado de la Unión [entidad supranacional entre Rusia y Bielorrusia] realiza ahora un ejercicio militar y, una vez completado, las fuerzas volverán, seguro, a sus bases”, ha explicado Peskov.