El Reino Unido amplía su armamento nuclear

Boris Johnson justifica su decisión ante “un entorno de seguridad cambiante” y apunta a Rusia como principal amenaza

El primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, en una videoconferencia.

El Primer Ministro británico, Boris Johnson, anunció el aumento del número total de ojivas nucleares en un 40%, en la era pos-Brexit. Este rearme supondrá un cambio en la política de reducción que ha seguido Reino Unido desde el final de la Guerra Fría. La llamada Estrategia Integrada de Política Exterior y Defensa, que se explicita en el documento Global Britain, expone las medidas que seguirá Reino Unido para alcanzar el papel a nivel mundial que desea ocupar en 2030. Downing Street se comprometió a no utilizar estas armas frente a los estados integrantes del Tratado de No Proliferación Nuclear de 1968, aunque se “reserva el derecho de revisar este compromiso ante la futura amenaza de armas de destrucción masiva, con capacidades químicas o biológicas, o ante tecnologías emergentes que puedan tener un impacto comparable”. El Gobierno de Boris Johnson señala a Rusia como la “amenaza más grave” en el presente y en el futuro.

“Esta decisión rompe con el objetivo de sucesivos ministros y de todos los partidos de reducir el arsenal nuclear”, Keir Starmer, líder de la oposición laborista

Reino Unido, uno de los cinco países a los que se les permitió la posesión de armas nucleares tras la firma del Tratado de No Proliferación Nuclear, tomó una medida que pone en duda el artículo 6 de dicho escrito:

“Artículo 6. Cada Parte en el Tratado se compromete a celebrar negociaciones de buena fe sobre medidas eficaces relativas al cese de la carrera de armamentos nucleares en fecha cercana y al desarme nuclear, y sobre un tratado de desarme general y completo bajo estricto y eficaz control internacional.”

Este giro hacia el “rearme” nuclear ha encontrado respuesta entre las filas del Partido Nacional Escocés. “Estamos ante una política de defensa totalmente desfasada”, declaró Stewat McDonald, portavoz del partido, quien también acusó a Johnson de “violar los compromisos” del Tratado de No Proliferación de armas nucleares.

La oposición también valoró negativamente el nuevo rumbo en materia nuclear del Gobierno británico. “Esta decisión rompe con el objetivo de sucesivos ministros y de todos los partidos de reducir el arsenal nuclear”, objetó el líder laborista, Keir Starmer, quien añadió que la resolución de Johnson “no responde a un interés estratégico”.

El coste de las nuevas cabezas nucleares se estima en 11.600 millones de euros. Para Johnson, la nueva política de defensa propone “una disuasión y una defensa activa contra todo el espectro de amenazas” de Rusia.