‘Sorolla en negro’, otra faceta del pintor de la luz

Esta exposición del Museo Sorolla presenta una colección de obras protagonizadas por el color negro, algo atípico en el artista valenciano

Retrato de Agustín Otermín, obra de Sorolla incluida en la exposición

Puede sonar extraño que Joaquín Sorolla, considerado como el pintor de la luz, decidiera que el protagonista de algunas de sus obras fuera el negro. Sorolla en negro es una exposición temporal del Museo Sorolla, comisariada por Carlos Reyero Hermosilla, catedrático de Historia del Arte, quien profundiza en esta faceta menos conocida del artista valenciano.

“El objetivo de esta exposición no es construir un discurso teórico sobre la forma de pintar de Sorolla, sino sumergir al espectador en el conocimiento a través de pequeñas armonías de los colores”, concluyó Reyero Hermosilla en un vídeo de presentación de la exposición.

La obra de Sorolla se caracteriza por ser una pintura llena de colores y escenas repletas de luz. Sin embargo, aunque el negro es lo último que se espera del artista, la exposición demuestra que también es un color incluido en su paleta cromática. Un color que encierra todo un simbolismo en Sorolla y mediante el cual consigue transmitir desde sobriedad y distinción hasta dolor y pasión.

Además, la exposición trata de manifestar los elementos que han perdurado en su obra y las influencias de otros artistas como El Greco, Velázquez o Goya, a los que dedicó sus primeros años de estudio. También, está dividida en cuatro secciones según la temática de las obras.

Un color, distintos significados
La primera sección, Armonías en negro y gris, juega con los matices de negros y grises para transmitir seriedad en los retratos masculinos y elegancia en los femeninos. La segunda, Negro simbólico, ahonda en el significa cultural del negro en la sociedad de su época. Es un negro relacionado con la muerte o temas tortuosos.

Superficies negras y oscuras es el título de la tercera sección que presenta el negro como la base a través de la cual destacan el resto de colores. Además, también habla de la influencia de la estampa japonesa en la pintura de Sorolla, donde los colores son fundamentalmente decorativos. La cuarta y última sección trata sobre las pinturas de carácter monocromático, pinturas con una sola gama tonal, paisajes donde el gris lo envuelve todo.

Sorolla en negro cuenta con piezas de gran importancia extraídas de colecciones particulares y de museos, como el Museo del Prado o el de Málaga. Muchas obras no habían sido expuestas antes, como el Retrato de Bartolomé Cossío, mientras que otras no lo hacían desde hace varios años debido a labores de restauración, como el Retrato de la Reina María Cristina.

También se encuentran obras de primer orden como los retratos de Francisco Rodríguez de Sandoval o el de María pintando. Además, cuenta con una selección de fotografías y bocetos de las obras de Sorolla, una muestra de la faceta coleccionista del pintor.