Los Miserables, la obra musical basada en la novela de Víctor Hugo, volvió a aterrizar en Madrid el pasado noviembre. El Teatro Apolo acoge la producción dirigida por Víctor Conde, y cuenta con Enric García al mando de la orquesta. Desde su concepción por Alain Boublil (libreto) y Claude-Michel Schönberg (dirección musical), y el productor original Cameron Mackintosh, Los Miserables se ha instaurado como un clásico del teatro musical, y ha alcanzado el éxito en las diversas producciones posteriores.
La obra presenta valores centrales que han transcendido en el tiempo. Los valores propuestos en la obra original publicada en 1862 continúan estando vigentes a día de hoy. La idea de la redención, tema central reflejado en el protagonista, sigue siendo relevante en debates sobre reinserción social y sistema penitenciario, mientras que el conflicto entre justicia y compasión se refleja hoy en la crítica a leyes que, aunque legales, pueden resultar injustas. Asimismo, la desigualdad social que denuncia la obra es actualmente un problema global, y las luchas por los derechos y la libertad recuerdan a las revoluciones representadas en la historia. De este modo, aunque el contexto histórico haya cambiado desde la Francia del siglo XIX hasta la actualidad, los conflictos humanos fundamentales que muestra la obra son universales, lo que explica su permanencia y éxito a lo largo del tiempo.
Mientras en escena se representa la historia de revolución, justicia y redención de Los Miserables, entre bastidores se vive otra historia muy especial: la de dos hermanos que comparten escenario. Ellos son Adrián Salzedo y Carlos Solano quienes, por primera vez en la historia del musical, comparten el mismo papel, el de Jean Valjean.
Sin embargo, no son únicos solamente por su relación fraternal, sino por su relación con el musical. Solano ha participado en las tres producciones del musical que han llegado a la capital, algo que no había ocurrido antes en España. Su relación con la obra comenzó muy pronto y, paradójicamente, en el mismo teatro. Hace más de tres décadas interpretó el papel de Gavroche, uno de los personajes infantiles de la obra. En la producción actual, Carlos Solano interpreta el papel de capataz y además sustituye a su hermano Adrián, en sus días de descanso, en el papel protagonista, lo que hace aún más singular su participación en el espectáculo.
Adrián Salzedo, el hermano menor, se incorporó al elenco de Los Miserables interpretando a Jean Valjean, personaje protagonista de la historia. Su llegada al musical continúa la tradición familiar iniciada décadas antes por su familia. Al igual que ellos, Adrián creció rodeado de teatro gracias a la actividad artística de sus padres en una compañía amateur de zarzuela en Torrejón de Ardoz (Madrid). Desde pequeño, vivió el ambiente de los escenarios, algo que, indudablemente, marcó su camino profesional.
