Toisón de Oro, la condecoración más importante de la Monarquía

La máxima distinción de la Casa Real es impuesta a la princesa Leonor en el 50 cumpleaños del Rey Felipe VI.

La mayor condecoración que puede imponer la Casa Real española es el Toisón de Oro. Este collar de más de 500 años de historia ha sido entregado durante todo este tiempo a diferentes personas, todas ellas por su labor relevante a la Corona. La princesa Leonor ha sido la última en recibirlo, de manos de su padre.

El Toisón de Oro vuelve a ser noticia, ya que el pasado 30 de enero, para celebrar su 50 cumpleaños, Felipe VI entregó dicho emblema a su hija Leonor, Princesa de Asturias, dicho emblema. Para la heredera a la Corona fue su primer acto oficial, cargado de “simbolismo” en unos tiempos donde el desafío independentista pone contra las cuerdas la estabilidad de España y la Monarquía. El rey Felipe VI se encargó en el propio acontecimiento de transmitir tranquilidad a los españoles con un mensaje dirigido a su sucesora: “te guiarás permanentemente por la Constitución”. El mismo Toisón de Oro que ha recibido Leonor perteneció a su bisabuelo el conde de Barcelona, don Juan de Borbón. Felipe VI recibió su insignia cuando tenía 13 años, por parte de su padre, Juan Carlos I.

Ante este gesto de “continuidad de la Monarquía”, personajes como Pablo Iglesias y Pablo Echenique han criticado por medio de Twitter la imposición del Toisón de Oro, con frases como “regalar un Toisón de oro de 50.000 euros a una niña de 12 años”.

Más de 500 años de historia
Es una insignia que nace en Brujas en 1467 con el rey Felipe III el Bueno, duque de Borgoña y conde de Flandes, en el día de su casamiento con Isabel de Portugal. Instaura la orden de caballería del Toisón de Oro con el fin de servir a la Iglesia y la fe cristiana. El lema del Toisón de Oro es “Ante ferit quam flamma micet” (Hiere antes de que se vea la llama). Hay tres condiciones por las que un miembro de la Orden puede ser expulsado: huir ante un enemigo, la herejía y la traición. Por ser heredero de los duques de Borgoña, la soberanía de esta condecoración recae en el Rey de España. La tradición consistía en que la Familia Real española se lo entregaba a los infantes al recibir el bautizo, pero con el reinado de Alfonso XIII esto cambió. Desde entonces, los monarcas otorgan la condecoración cuando lo consideran oportuno. Desde 1985, también se concede a las mujeres, como a Margarita de Dinamarca o a Isabel II de Inglaterra. Otros personajes como Adolfo Suárez o Nicolas Sarkozy, expresidente de Francia han recibido este emblema, este último fue entregado por el Juan Carlos I por su ayuda en la lucha contra la banda terrorista ETA.