Sánchez aterriza en Mislata

Las máximas autoridades nacionales, autonómicas y locales del PSOE se dan cita en el Pabellón del Quint en un mitin, con más de 1.500 asistentes, celebrado este sábado en Mislata (Valencia).

El presidente en funciones, Pedro Sánchez, en Mislata (Valencia) || Fotografía: Esther Escorihuela

Escrito por Esther Escorihuela

Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno en funciones y el líder del PSOE, convocó un mitin en Mislata (Valencia) el pasado 2 de noviembre, a tan solo 9 días de las elecciones del 10 de Noviembre.

Eran las 11:00 h y el Pabellón del Quint estaba a rebosar, aunque faltaba una hora. La gente estaba emocionada por coger el mejor sitio, recoger su bandera del PSOE o simplemente tenían ganas de ver a sus amigos con los que habían quedado un sábado por la mañana.

Música, aplausos, risas… era el ambiente que se respiraba en el pabellón. La gente estaba feliz y parecía entusiasmada por volver a votar en un mismo año. Al final, a la izquierda, se dispuso la zona para los medios de comunicación, algunos estaban desde muy temprano en el recinto. Todo preparado: pilas cargadas, enchufes conectados y los ordenadores con batería. Algunos periodistas empezaban a redactar mientras que otros se paseaban por el recinto observando o buscando el mejor ángulo para la foto.

La gente seguía llegando, sobre todo eran mayores, aunque también había algunos jóvenes e incluso niños, eran pocos, pero los había. Se acercaba la hora y el público comenzaba a impacientarse. Se levantaban, se sentaban, no estaban quietos. Las 12:04 h y la música empezó a sonar y a anunciar la inminente aparición del presidente. Banderas en alto y empezó su movimiento. Pedro Sánchez había llegado, y los asistentes lo sabían. Se paseó hasta llegar a su atril entre saludos, abrazos, selfies… pero protegido por su escolta.

Sánchez saludó a su público entre aplausos y algún silbido, banderas ondeadas y la música de fondo. En muchos rostros, se podía ver la admiración y la felicidad de estar viendo a su héroe. Pero Pedro no estaba solo, se encontraba acompañado y parecía muy cómodo.

Sánchez tomó asiento en la primera fila en frente del atril, entre Ximo Puig, presidente de la Comunidad Valenciana, y el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, al que prometió mantener en la próxima legislatura.

El acto comenzó con el anfitrión, el alcalde de Mislata, Carlos Fernández Bielsa. Él animó a “votar pensando en Mislata”, un mensaje que pareció llegar a los corazones de muchos mislateros. El mitin empezó fuerte y solo podía ir hacia arriba. La siguiente en intervenir fue Mercedes Caballero, secretaria general del PSOE en la provincia de Valencia, que se centró principalmente en el feminismo, que es un acierto seguro.

“Un poquito de respeto a este país”, aseguró Jose Luis Ábalos. 

Tras Caballero, llegó el turno del ministro de Fomento y secretario de organización del partido, José Luis Ábalos, quien con sarcasmo o bromas intentó captar la atención del público, y eso sí, parece que lo consiguió. El ministro se centró en animar a la gente a ir a votar y pidió “un poquito de respeto a este país.”

Tras el ministro, intervino Ximo Puig, quien mostró entusiasmo, convicción y seguridad en sus palabras. Tanto, que le pidió a Sánchez mantener al ministro. Fue un discurso lleno de exclamaciones y donde el president de la Generalitat pidió una “movilización total por España” el próximo 10 de noviembre.

Finalmente, llegó el momento más esperado, la intervención de Pedro Sánchez. Eran las 13:00h y la gente se mostraba feliz, contenta y extasiada de estar en un mismo recinto con el presidente del Gobierno, aunque sea en funciones.

“El único voto útil para desbloquear al país es el voto al PSOE”, recalcó Pedro Sánchez.

Durante algo más de veinte minutos, el presidente trasladó su mensaje: “El único voto útil para desbloquear al país es el voto al PSOE”. Un mensaje con el que podría resumirse toda su oratoria, aunque también se mencionaron temas como el de Cataluña, la exhumación de Franco o la próxima cumbre del clima que se celebrará en Madrid.

Por supuesto, no faltó el ingrediente esencial. La derecha con el PP y la ultraderecha fueron nombradas varias o, mejor dicho, muchas veces a lo largo de su discurso.

Entre aplausos, piropos y la música del inicio, Pedro Sánchez se despidió victorioso dando las gracias, haciéndose fotos y protegido por su escolta. Los fotógrafos también le rodearon y la gente salía orgullosa del recinto, por haber visto a su líder. La salida, en comparación con la entrada, fue más breve.