Rajoy afianza su poder tras el congreso del PP

EL máximo mandatario fue reelegido como presidente del Partido Popular con el 95% de los votos de los compromisarios, y se mostró como un líder fuerte y sin fisuras.

María Dolores de Cospedal ha sido una de las grandes protagonistas del Congreso.

El Partido Popular cerró este domingo su XVIII Congreso Nacional, celebrado en la Caja Mágica de Madrid, del que salió un claro ganador: Mariano Rajoy y su marianismo. Fue reelegido como presidente del PP, con el 95% de los votos de los compromisarios, y se mostró como un líder fuerte y sin fisuras.

La acumulación de cargos de María Dolores de Cospedal (secretaria general del PP, ministra de Defensa y líder del partido en Castilla-La Mancha), ha sido la única nota discordante del fin de semana, resuelta a regañadientes. Un sector de la formación presentó un enmienda a votación para imposibilitar la acumulación de cargos de la ministra, pero la reforma quedó rechazada, al grito de “¡Pucherazo!”.

Los compromisarios, del sector sorayista, ovacionaron la llegada de la vicepresidenta, Sáenz de Santamaría, a la Caja Mágica, alejada de su zona de control, el Gobierno, en el territorio de Cospedal, el partido. Rajoy sigue intentando mantener los equilibrios necesarios para evitar la división interna, mientras miembros populares se dejan ver incomodos con la acumulación de poder de la numero dos.

Fuera de esto, el Congreso fue un baño de masas para Mariano que ha mantenido a su núcleo fuerte, sin caras nuevas, porque “para que cambiar lo que funciona y funciona bien” señalaba el propio Rajoy.

En cuanto a sus rivales políticos, el PSOE brilló por su ausencia. Ninguna mención al histórico rival político de la centro-izquierda, al que ven “a la deriva”. Los ataques populares fueron dirigidos a Podemos, que a escasos kilómetros celebraban una Asamblea Ciudadana bastante más agitada, al que De Cospedal achacó estar “en contra de la recuperación económica y el bienestar social”, razón por la que, considera, los votantes encuentran un solo partido capaz de ofrecer estabilidad, ellos.

Al que si extendieron la mano, fue al partido dirigido por Albert Rivera. Ciudadanos estuvo presente en el congreso, tanto por la asistencia de dos de sus portavoces, Begoña Villacís y Miguel Guitiérrez, por invitación del PP, como por las muestras de cariño de Rajoy a su “socio preferente”. El reafirmado líder popular, hasta 2019, alabó el papel “decisivo” de la formación naranja con su “sí” en la investidura del pasado 29 de octubre.

Rajoy no dejó puntada sin hilo, aunque no fue hasta el final del Congreso, cuando mencionó a José María Aznar, que no estuvo presente por primera vez en un acto de estas características, para expresar su “gratitud” al expresidente, bajo el aplauso de los presentes. Un agradecimiento que simboliza el cierre total de la etapa del aznarismo y por tanto la consolidación del marianismo, como presente y futuro del Partido Popular.