Pedro Sánchez, presidente

El líder del PSOE logra el apoyo de nacionalistas e independentistas y gana la moción de censura a Rajoy. "Ha sido un honor", dijo el expresidente en su despedida del Congreso.

Pedro Sánchez, durante el debate de la moción de censura. Foto: Congreso

Pedro Sánchez ha sido designado este viernes por el Congreso como presidente del Gobierno de España tras prosperar la moción de censura a Mariano Rajoy registrada por el PSOE. La presidenta de la Cámara, Ana Pastor, comunicó al Rey la decisión del parlamento: 180 votos a favor de la censura al Ejecutivo del PP, 169 votos en contra y una abstención. Sánchez llega al poder gracias a los votos de Unidos Podemos, Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), Partido Demócrata Catalán (PdeCAT), Partido Nacionalista Vasco (PNV), Compromis, Nueva Canarias y Bildu, además de los de su propio partido. PP y Ciudadanos votaron en contra y Coalición Canaria se abstuvo.

Tras la toma de posesión del nuevo presidente, Sánchez deberá formar un nuevo Gobierno. Aunque el líder de Podemos, Pablo Iglesias, le ha ofrecido entrar en su Gabinete, ya que, en su opinión, “es muy difícil dar estabilidad a un Gobierno con 84 diputados”, el nuevo presidente ha dicho que su Ejecutivo será “solo” del PSOE.

Este viernes ya se han producido las primeras felicitaciones a Pedro Sánchez. La que fuera su rival en las primarias socialistas celebradas recientemente, Susana Díaz, se apresuraba a mostrar su satisfacción en su cuenta de Twitter. También lo hicieron otros dirigentes regionales del PSOE, como el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, o el de Extremadura, Guillermo Fernández Vara.

Durante el debate, Pedro Sánchez se comprometió a gobernar con los Presupuestos Generales del Estado aprobados recientemente en el Congreso -unas cuentas que no contaron con el apoyo del PSOE- y que ahora deben ser refrendados por el Senado, donde el PP tiene mayoría absoluta. Además, el nuevo presidente dijo que su moción era “legítima y constitucional” y reclamó al PP que sea “tan leal al Gobierno socialista como lo ha sido el PSOE con el Gobierno popular“. Sobre la crisis territorial, el presidente electo afirmó que “quiere que Cataluña esté en España y España esté en Cataluña”.

Justo antes de celebrarse la votación de la moción de censura, Mariano Rajoy subía a la tribuna de oradores para despedirse. “A la vista de lo que todos sabemos, podemos presumir que la moción de censura saldrá adelante. En consecuencia, Pedro Sánchez será presidente del Gobierno y yo quiero ser el primero en felicitarle”, afirmó Rajoy para, a continuación, pedir “disculpas” a quien hubiera ofendido dentro o fuera del Parlamento. “Ha sido un honor ser presidente del Gobierno de España. Ha sido un honor dejar una España mejor de la que encontré. Ojalá mi sustituto pueda decir lo mismo en su día, se lo deseo por el bien de España”, concluía Rajoy.

El ya expresidente del Gobierno se ausentó del debate de la moción de censura después del cara a cara parlamentario que protagonizó con Pedro Sánchez en la jornada del jueves. Rajoy pasó la tarde en un restaurante madrileño junto a sus colaboradores más cercanos y hasta la mañana del viernes no regresó al salón de plenos para despedirse de la Cámara. Este viernes también se despedía de la Presidencia en sus redes sociales.


El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, se ha mostrado crítico con la decisión de Sánchez de llegar al Gobierno con los apoyos de los partidos separatistas. “Estaremos atentos a las concesiones e hipotecas que nos deje Pedro Sánchez en estos meses de Gobierno en manos de Torra, Puigdemont o Bildu”, afirmó al término del debate. Rivera cree que será complicado alcanzar acuerdos con el nuevo Gobierno. En su opinión, la legislatura está “liquidada”.

Mucho más optimistas se mostraron los dirigentes de Podemos. Tanto en el hemiciclo como en las redes sociales, sus líderes trataron de hacer ver que la victoria de la moción de censura a Rajoy es producto de la “semilla” que ellos plantaron con la fracasada moción que presentaron hace ahora un año.


También los partidos nacionalistas e independentistas, cuyo apoyo ha sido imprescindible para que triunfara la censura a Rajoy, se apresuraron a felicitarse al terminar la sesión parlamentaria. Incluso el lehendakari vasco, Íñigo Urkullu, afirmó: “Se abre una etapa en la que hemos de favorecer la catarsis en la acción política y en cómo nos han de percibir los ciudadanos en el ejercicio de la política”.