Aznar y Casado, en la UFV

El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, y el expresidente del Gobierno José María Aznar fueron protagonistas del encuentro organizado por el Aula de Liderazgo de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) y el Instituto Atlántico de Gobierno

El Aula de Liderazgo de la Universidad Francisco de Vitoria y el Instituto Atlántico de Gobierno organizaron, este martes en la UFV, un encuentro entre el presidente del Partido Popular, Pablo Casado, y el expresidente del Gobierno José María Aznar. Ambos conversaron sobre la situación política española ante un cambio de régimen.

La primera vez que el PP fue alternativa de gobierno y consiguió consolidarse como verdadera oposición, según Casado, “coincidió con la unión del centro derecha”, algo que Aznar consiguió llevar a cabo, dijo el presidente del Partido Popular. La incertidumbre política en España y la división del centro derecha tienen “dos tipos de causas”, explicó Aznar.  

Las causas generales, dijo, están situadas en la fragmentación política, social, institucional e incluso en los medios, además del auge de los nacionalismos y los populismos y la ruptura de los viejos consensos que han desembocado también en una polarización en vez de ceñirse al centro. Por último, recordó que “no hay propósitos comunes”, de ahí la fragmentación.

El otro tipo de causa, según dijo, es particular. Aznar explicó que el origen de la fragmentación política en España está en Cataluña. “Los nombres propios de la división en el centro derecha español son Ciudadanos y Vox”, afirmó el expresidente. Aznar finalizó aconsejando a Casado: “Debes confrontar el Gobierno como si Vox no existiera, y a Vox como si el Gobierno no existiera”.

Futuro del partido
El líder del partido popular, Pablo Casado, declaró que está haciendo lo máximo y ha lanzado fórmulas para la colaboración con Ciudadanos. Casado aseguró que no quiere caer en “melancolía, ni esfuerzos inútiles” y añadió: “Tengo la tranquilidad de que lo intentamos. Si hacemos el recuento de urnas de PP y Ciudadanos, ahora sería presidente del Gobierno y Albert Rivera, vicepresidente”.

El PP se posicionó en contra de la investidura de Pedro Sánchez, y, según Casado, después ha encontrado apoyos en líderes internacionales griegos, franceses, portugueses, italianos… De ese modo, Casado afirmó que “el partido no puede disfrazarse, no renegar del pasado”. “Al final, no somos hijos de nuestro pasado, sino padres de nuestro porvenir”, señaló. 

Casado se pronunció sobre la institucionalización o separación de poderes, de la que tanto se está hablando en las últimas semanas, y que siempre recuerda al PP. “Cuando se habla de rescate de la economía o las cifras del empleo recordamos lo que hizo Rajoy, evitando la intervención internacional”, aseguró. “Hay que proyectar el futuro gracias al pasado”, añadió el presidente del PP. 

Ronda de preguntas
Este encuentro contó también con una ronda de preguntas por parte de los estudiantes de la universidad, en la que Pablo Casado les recordó que se deben implicar, pues “no deben ser inconformistas ni rebeldes”. Asimismo, incitó a los jóvenes a no dejar de saber, porque “cuando se cometen errores, se pierde todo lo conseguido y es una pena”.

Además, hizo alusión al tema de Cataluña y al de la corrupción, ya que varios partidos se han visto afectados. “Es bueno que las generaciones se identifiquen con los proyectos políticos, pero no deben buscar partidos que proyecten sus sueños, sino que les ayuden a hacerlo posible”, recalcó.

Además, hizo referencia a su partido, a través de una acusación, ya que, según él, los liberales deben acompasar “el nihilismo de conquistar los sueños sin contenido” porque su verdadera finalidad es “apoyar esos sueños con proyectos políticos”.

Venezuela fue el tema con el que Aznar continuó, pues, según él, “a España le llena de vergüenza la situación con Guaidó”, pero remarcó la actuación de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, del alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida, y de Pablo Casado como un “ejemplo que ha salvado la posición nacional”.

Tras preguntarles acerca de la situación política actual, Aznar aseguró que se “muestra una gran debilidad” y recordó el momento en el que Marruecos ha aumentado sus aguas territoriales hasta Canarias, lo que “no es una casualidad”.

Ante los problemas reales a los que se enfrenta el Gobierno y no se destacan lo suficiente, Casado aclaró que “el principal problema es el empleo, porque sin él no hay ni futuro ni nación”. En relación con el socialismo, Casado aseguró que “es el reparto equitativo de la miseria, y la sociedad está cada vez más mediatizada”.  Aznar añadió que “no hay mejor política exterior que una buena política interna”.

Por último, el moderador preguntó a José María Aznar su opinión acerca de la desjudicialización de la política, a lo que este contestó que “ni se debe politizar la justicia ni desjudicializar la política” y recordó el error de una persona importante de España, de la cual omitió su identidad, que fue dueña de la frase “las responsabilidades políticas solo las determinan los tribunales de justicia”.

En un momento de la conferencia, salió a colación el debate sobre la reforma constitucional. El líder del PP apuntó que la Constitución tiene que ser “la solución” y no “el problema”. Además, coincidió con Aznar en que no se debe renegar del pasado. e hizo referencia al Gobierno, del que dijo que “asume que España no es una nación”. Aznar destacó que, a raíz de esta consideración de España como “nación de naciones” de la que se habla desde el partido de Pedro Sánchez, el PSOE está en “los límites de la Constitución” y se han roto los pactos esenciales de esta. 

Pablo Casado insistió en una “batalla de ideas” para la que el partido “no da abasto”, al hablar de su papel en el Parlamento como oposición. Esta tarea, la de ser oposición, es la que requiere más tiempo porque, según el líder del PP, el Gobierno “da muchos escándalos”. En esta llamada batalla de ideas, Casado hizo referencia al robo de banderas, entre ellas, la de medio ambiente y la de igualdad e insistió en que podrían reclamar la “bandera verde” que “la izquierda se ha apropiado”. Además, reiteró el mismo argumento para hablar de la igualdad.