Los Pujol usaban un lenguaje en clave para hacer transferencias en Andorra

Según afirma la UDEF en un informe, la familia del expresidente de Cataluña obtuvo un “beneficio económico no justificado” de 69 millones de euros entre 1990 y 2014.

El expresidente catalán Jordi Pujol y su esposa, Marta Ferrusola. Autor: CDC (Flickr/CC).

Un documento bancario firmado por la mujer del expresidente de la Generalitat Jordi Pujol, Marta Ferrusola, demuestra el uso de un lenguaje en clave para realizar movimientos en sus cuentas de Andorra. En el papel extraído del sumario del caso Pujol, la matriarca del clan se dirige a su gestor bancario, el “reverendo”, bajo el seudónimo de “madre superiora”.

“Reverendo monsén, soy la madre superiora de la congregación, desearía que traspase dos misales de mi biblioteca a la del capellán de la parroquia. Él le dirá dónde colocarlos”, dicta el mensaje escrito a mano por Ferrusola. Los “dos misales” hacen referencia a dos millones de pesetas, es decir, 12.000 euros, aproximadamente.

El “capellán de la parroquia” es el nombre en clave de su hijo Jordi Pujol Ferrusola, quien ha sido condenado a cinco años de prisión comunicada y sin fianza por delitos de blanqueo y contra la Haciendo Pública. El primogénito de esta familia llegó a mover 54,5 millones de euros mientras él, sus hermanos y sus padres eran investigados.

El clan Pujol formó una organización criminal, pues actuaban de manera “preconcebida y ordenada”, según la UDEF.

Según el informe de la UDEF (Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal), de esta manera, se demuestra la participación activa de Marta Ferrusola en la “organización criminal” formada por ella y el resto de su familia. Además, el documento asegura que el clan Pujol Ferrusola llegó a recaudar un “beneficio económico no justificado” de 69 millones de euros, distribuidos en sus cuentas de Andorra entre 1990 y 2014.

La UDEF mantiene que el clan Pujol formó una organización criminal, ya que actuaban de manera “preconcebida y ordenada”. Asimismo, el informe dicta que su objetivo era evitar declarar a Hacienda “grandes sumas de origen desconocido”. Por lo tanto, la familia es considerada “un grupo organizado que venía desarrollando una actividad presuntamente ilícita”.

De acuerdo a los datos que ofrece el informe de la UDEF, el expresidente catalán acumuló una fortuna ilícita de 473 millones de pesetas, es decir, 2,84 millones de euros, en su cuenta de Andorra. Asimismo, su mujer obtuvo un beneficio de 683.139 euros. El resto de sus hijos también se han visto favorecidos de esta actividad ilegal: Josep recaudó 3,5 millones de euros; Oriol, 955.253; Mireia, 757.708; Marta, 695.657; Pere, 711.561; y Oleguer, 697.761. Asimismo, la esposa de Jordi Pujol Ferrusola, Mercé Gironés, se embolsó 3,7 millones de euros.

Supuestamente, el líder de la organización criminal era el primogénito, quien, según la UDEF, “tras ingresar estas sumas de dinero en cuentas controladas por él, procedía a su transferencia a cada uno de los hermanos, generalmente, en la misma fecha y cuantía”. Los Pujol ingresaban sus fondos en las cuentas del banco andorrano AndBank. Posteriormente, se trasladaban a sus fundaciones panameñas a través de la entidad BPA.