“Empezamos divididos y estamos abiertamente enfrentados”. Con esta reflexión, el candidato a la Secretaría General del PSOE Patxi López ha asegurado este miércoles en Madrid que los avales presentados el pasado jueves no tienen relación directa con la intención de voto y que, por tanto, no se van a corresponder con los resultados de las primarias, el próximo 21 de mayo.

López asegura que “han subido los decibelios de las descalificaciones”.

En un encuentro informativo con los medios de comunicación, el exlehendakari ha advertido de las “presiones” y “coacciones” que se han vivido en la recogida de firmas. Además, se ha reafirmado en su candidatura, porque, para él, los militantes tienen que tener una opción que defienda “la unidad y el entendimiento”, frente a los que “piden votos para matar a Pedro (Sánchez) o Susana (Díaz)”.

Asimismo, López ha señalado que el actual “enfrentamiento” entre socialistas está siendo “más evidente” por cómo ha sido la recogida de avales y por cómo “han subido los decibelios de las descalificaciones”. De hecho, para él, este conflicto de oratoria y mítines es una estrategia “absolutamente suicida”, porque solo va a conducir a una cosa: un mayor declive socialista.

“Armar bloques irreconciliables, unir a medio partido para combatir al otro medio nos llevará a la irrelevancia, cuando no a la desaparición”, ha apuntado López, quien confía en que el proyecto socialista no continúe por este camino, porque dará “igual” quién gane las primarias. “En Francia ya no tienen un problema de división, ya se han quedado sin partido”, ha recordado.

“Como no arreglemos nuestros problemas de unidad y de falta de claridad, va a dar igual a quién pongamos en el cartel electoral, porque no nos seguirá nadie”, ha reflexionado el exlehendakari, quien, a toda costa, según ha manifestado, quiere cortar con los conflictos revanchistas y populistas del PSOE. “Si entramos con dos ejércitos, igual salimos sin partido”, ha lamentado López.