Lavapiés sufre una noche de disturbios

Tras la muerte de Mmame Mbaye, un senegalés de 35 años, grupos extremistas increparon y atacaron a los agentes de la Policía Municipal personados en este barrio madrileño.

Fotografía realizada por Mónica Centelles.

Lavapiés ha vivido dos días en que los disturbios se han sucedido. Durante la tarde-noche del 15 de marzo, Mmame Mbaye, senegalés, falleció de un infarto, a los 35 años, en la Calle del Oso, en el conocido barrio de Madrid.

Una vecina, según recoge Efe, ha afirmado haber visto a Mbaye desplomarse mientras corría, junto a su compañero, perseguido por dos agentes de Policía en moto. Al conocer la noticia, medio centenar de senegaleses se han movilizado hasta las calles de Lavapiés para manifestarse contra la Policía Municipal, que ha pedido refuerzos a la Unidad de Intervención Policial (UIP), más conocidos como antidisturbios.

Desde las 20:00 h del jueves hasta la 1:30 h el barrio vivió horas de violencia. Tras la congregación de medio centenar de senegaleses, tal y como afirman estos, grupos “ultras” se han personado en las calles de Lavapiés y han atacado a los agentes, además de quemar dos sucursales bancarias y formar barricadas en llamas para evitar su paso.

Isabel Hernández, vecina de Lavapiés, ha aclarado en una entrevista a Mirada21.es que los senegaleses se manifestaban “pacíficamente” e incluso que en la Plaza de Lavapiés los bomberos pudieron actuar con “normalidad”. “Aunque había pequeños grupos ultras que les lanzaban piedras”, ha afirmado.

También se han podido ver presuntas situaciones de abuso de poder por parte de los antidisturbios. Varios testigos, a través de redes sociales, han denunciado que los agentes habían cubierto sus números identificativos. En uno de los vídeos, se puede ver a un grupo de la UIP agrediendo a un hombre que, según parece, no presenta oposición y está en una actitud pacífica.

La noche terminó con seis detenidos y 16 heridos, entre los cuales 10 son agentes de Policía.

El cónsul de Senegal es también acribillado
A la mañana siguiente de los incidentes, tras algunas horas de recogida para limpiar el barrio, se ha vuelto a producir un episodio violento. A la llegada de Mouctar Belal, cónsul de Senegal en España, un grupo de manifestantes senegaleses han empezado a increparle y a lanzar objetos como piedras y sillas contra los agentes de la UIP, que han cargado contra los movilizados.

Ante esta situación, un grupo de compatriotas senegaleses han levantado los brazos y han pedido el cese de la violencia interponiéndose entre la Policía y los manifestantes. La concentración se ha originado por el descontento de algunos ciudadanos ante la visita del cónsul, por no haberse presentado durante la noche anterior.

El Ayuntamiento abre una investigación…
Tras la muerte de Mbaye, distintas versiones de los hechos han salido a la luz. El delegado de Salud, Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento de Madrid, Javier Barbero, ha afirmado durante una comparecencia que, en el momento del infarto, no hubo “ningún tipo de intervención policial frente a él o contra él”.

El concejal del Distrito Centro afirma que Mbaye es “una víctima del sistema capitalista”.

Las declaraciones del delegado coinciden con las de la Policía Nacional, que afirma que la operación contra la venta ambulante ilegal se desarrolló en la Puerta del Sol. En el momento en que el senegalés fallecía, no se encontraba ningún agente persiguiéndole.

Jorge García Castaño, quien ha comparecido este viernes en calidad de concejal del Distrito Centro de Madrid, ha afirmado que Mbaye es “una víctima del sistema capitalista”. “En Lavapiés (…) muchos (vecinos) llevan años viviendo en la ilegalidad porque este Estado no les reconoce papeles y tienen que vivir de la economía sumergida”, ha explicado García Castaño.

Barbero también ha aclarado que “pueden ser múltiples causas” las que provoquen un infarto y que las “situaciones de superviviencia pura y dura (haciendo referencia a la vida de Mbaye), permanentemente huyendo de la Policía, afectan a la salud”. Aun así, ha dejado claro su “respaldo” al cuerpo policial, aunque ha aclarado que “ante las circunstancias especiales”, el Ayuntamiento abrirá una “investigación a fondo”.

Una investigación que ya anunció Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid, a través de su cuenta de Twitter. En la actualidad, Carmena se encuentra en París (y que ha cancelado su agenda para volver a la capital española), por lo que no ha podido personarse en la comparecencia, pero ya ha dicho que actuarán “en consecuencia”.

… y la oposición le acusa de “estigmatizar”
Una investigación que no contenta a la oposición madrileña. José Luis Martínez-Almeida, portavoz del PP en Madrid, ha acusado a la alcaldesa de la ciudad de “alentar” con “sospechas” los disturbios producidos en Lavapiés contra el mobiliario y los agentes. “No ha habido ni una muestra de apoyo a la intervención de los servicios municipales y en especial de la Policía Municipal”, ha denunciado Martínez-Almeida.

La portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de la capital, Begoña Villacís, ha destacado que “lo que está haciendo (el Gobierno de Carmena) es estigmatizar” el ejercicio policial y ha criticado algunas publicaciones de los ediles de Ahora Madrid en redes sociales, como las de Rommy Arce, culpando al cuerpo de seguridad. También, ha reconocido la labor de la Policía Municipal que ha puesto “en riesgo sus vidas” al entrar a “un barrio sin ley” como es Lavapiés. Además, ha asegurado que fueron “siete agentes” los que atendieron al infartado.