En cifras brutas, la inversión extranjera en España alcanzó un nuevo récord en 2018, sumó el año pasado 46.827 millones, un 71% más que en el ejercicio anterior. El valor neto llegó a los 39.746 millones, un 153% más que el año anterior, según datos del registro de inversiones del Ministerio de Industria.

Estos datos no incluyen inversiones financieras, sino que son cifras de inyecciones directas destinadas a la creación de empleo, la apertura de fábricas o la compra de acciones de empresas. Es decir, son proyectos a largo plazo que dependen del crecimiento económico del país, y tardan mucho más en irse que los capitales de origen especulativo.

Cataluña, una realidad muy distinta
Las cifras en Cataluña, por el contrario, van en caída. En 2018, las inversiones descendieron un 12%, pasando de recibir 8.273 millones brutos en 2016, a 2.985 millones, en 2018. El peso de esta comunidad autónoma en el total de las inversiones extranjeras en España también ha disminuido drásticamente, en 2016 era del 31%, y en la actualidad es del 6,4%. Los expertos afirman que este descenso se puede deber al traslado de sedes de empresas a otras comunidades autónomas por la incertidumbre social y económica producto del desafío independentista.

La Comunidad de Madrid, sin embargo, ha aumentado su capital de inversiones en el mismo periodo de tiempo, pasando del 44% del total hasta el 85% en tres años. De hecho, en 2018 solo ingresaron más inversión Madrid, Aragón, Castilla-La Mancha, La Rioja y Navarra.