Iglesias se muestra “disponible” para formar gobierno, pero no indica cómo

La 'Diada', las posibles elecciones y la situación de Europa son algunos temas que han surgido durante las intervenciones parlamentarias.

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, durante su intervención. Fotografía: Congreso.es

Noticia redactada por: César Alepuz, Rocío Correa, Ricardo Mérida, Clara Mollá y Paula Salinas

La primera sesión de control en el Congreso después de la pausa estival se celebró el miércoles 11 de septiembre, a menos de dos semanas de que finalice el plazo para formar gobierno. Durante esta cita parlamentaria, Pablo Iglesias, secretario general de Podemos, intentó negociar con Pedro Sánchez, líder del Partido Socialista y presidente del Gobierno, a quien ofreció un “cara a cara” que este rechazó. Iglesias pretende formar un gabinete de coalición y, así, evitar la celebración de nuevas elecciones, que serían el 10 de noviembre de este mismo año.

Durante la sesión, intervinieron los partidos representados en el Congreso. Los diputados expresaron su parecer respecto a las posibles elecciones que se celebrarán en caso de que Pedro Sánchez no obtenga el respaldo de otras formaciones, además del PSOE. Ione Belarra, de Unidas Podemos, afirmó que su partido está disponible para negociar “hasta el último momento”. Esta propuesta sería parecida a la que se escogió en Italia, entre el Movimiento 5 Estrellas (M5S) y el Partido Democrático (PD). 

Otro de los temas tratados en el Congreso de los Diputados fue el Brexit, que en un principio se activará el 31 de octubre. Pedro Sánchez quiso dejar claro que “España está preparada” para este cambio en Europa. Por eso, el Gobierno ha destinado 875 funcionarios para afrontar la mesa de trabajo ante esta hipotética salida de Reino Unido de la Unión Europea. Estos puestos tienen que ver con servicios de aduanas, de comercio de mercancías y, finalmente, del control de personas en fronteras y de labores asociadas a los cambios que sufrirán los británicos que residen en España.

Crisis catalana
Albert Rivera, precisamente en el día de La Diada, señaló y recordó a Pedro Sánchez el problema en las calles de Cataluña. El líder de Ciudadanos afirmó que “más de la mitad de catalanes no pueden celebrar su día” y culpó directamente al presidente de la Generalitat, Quim Torra, quien el pasado jueves llamó a la desobediencia civil. Rivera instó a Sánchez a sentarse y hablar sobre la aplicación del artículo 155 con un rotundo, “sí o no”. 

“ETA, Venezuela y el 155 son los únicos temas de importancia para él (Rivera)”, declaró el presidente del Gobierno, quien, además, calificó a Rivera como “liberal español”. Sánchez respondió descartando una posible reunión y recordó que “la actual situación no responde a la necesidades de la sociedad española”, ya que, como concretó, la formación de gobierno es el principal problema de la política española.

La Diada congregó en la calle a miles de catalanes durante el 11 de septiembre. Laura Borrás, portavoz de Junts per Catalunya en el Congreso de los Diputados, habló de una “manifestación de otras dimensiones” y exigió a los partidos políticos que se escuchara a los millones de ciudadanos catalanes que se manifiestan por la calles de Barcelona. Borrás declaró que “aunque tengan la razón de la fuerza y el poder del Estado, ellos continúan alineados con la fuerza de la razón y que pronto dará sus frutos”. La diputada de Junts per Catalunya confía en que la única salida para Cataluña es la independencia.

Sin acuerdos de coalición en el Hemiciclo 

“Reunámonos usted y yo y pongámonos a trabajar”, pidió Iglesias a Sánchez.

A pocos días para que termine el plazo de formación de gobierno, Pablo Iglesias, líder del grupo parlamentario Unidas Podemos, y Pedro Sánchez, presidente del Gobierno en funciones, no logran llegar a un acuerdo que respalde la investidura de Sánchez.

Iglesias subió al estrado con la propuesta de tender la mano a Sánchez en una negociación cara a cara: “Reunámonos usted y yo y pongámonos a trabajar”. Iglesias afirmó que prefiere “llegar a un acuerdo, aunque no sea satisfactorio” para ninguno de los dos a que la ciudadanía se sienta “ofendida”. Sánchez, en su turno, rechazó esta oferta y pidió que se convoque a la mesa de negociación. 

Sánchez, asimismo, recordó que ofrecieron un gobierno de coalición “que ustedes (Unidas Podemos) rechazaron”, porque pretende “controlar” y no “unir sus fuerzas con el Grupo Parlamentario Socialista”, un grupo que, según Sánchez, “ha defendido la justicia social, la convivencia, la regeneración democrática y la lucha contra la corrupción”. El líder de Unidas Podemos declaró sentir que Sánchez “no hablaba en serio” cuando se refería a las propuestas para llegar a un acuerdo, porque, para él, “un gobierno de coalición no se negocia en tres días”. 

Pablo Iglesias, líder de Podemos, durante su intervención. Fotografía: Congreso.es

Además, Sánchez se dirigió a la oposición, en concreto a Pablo Casado, presidente del Partido Popular, para decirle que “si no quiere elecciones, tiene la capacidad de abstenerse”. Casado respondió que su abstención se debe a que en su grupo parlamentario “no pueden apoyar su candidatura” porque “España no merece elecciones, pero tampoco merece un presidente como usted”.