“Quiero más PSOE en Cataluña y más PSC en España”. Con estas palabras, el primer secretario de los socialistas en Cataluña, Miquel Iceta, ha sacado la bandera blanca y ha cerrado la trinchera política con la gestora. Tras varios meses de discordia por la defensa del “no es no” y la posterior purga, el líder del PSC se ha reunido este martes con el presidente de la gestora, Javier Fernández, para firmar un acuerdo que garantice “más compromiso” y “empeño” por ambas formaciones.

Iceta: “Aquí no había un escenario alternativo, o todos ganábamos o todos perdíamos”.

De este modo, según ha explicado Fernández, PSOE y PSC dan por cerrado este “amargo” momento de la historia socialista. A partir de ahora, por tanto, ambos líderes abren un nuevo capítulo en las relaciones entre las formaciones, en busca de algún éxito como los que antaño cosecharon. Esta apuesta, no obstante, no se ha formulado sobre una reconciliación explícita. El propio Iceta se ha justificado en su “no” a Rajoy y no lamenta haber desobedecido a la gestora.

Sin embargo, sí que ha reconocido estar “arrepentido de no haber encontrado una solución adecuada a este problema”. “No de lo que votamos, pero sí de no haber encontrado una solución, me hago directamente responsable”, ha explicado Iceta. De hecho, el primer secretario del PSC ha añadido que su “único consuelo” fue ver a un PSOE “en un momento de transición”, que “quizás no favoreció la relación entre los dos partidos”.

Pese a todo, con este acuerdo, Iceta confía en que los socialistas catalanes no pierdan soberanía. Por eso, ha recalcado que este pacto no incluye los verbos “acatar, tutelar ni subordinar”, sino que se basa en la necesidad de “consensuar”, que es lo que ahora mismo necesitan ambas formaciones. Asimismo, para Fernández, este documento ha supuesto el fin de una negociación de tres meses, que hace que esta relación sea “más clara y más ordenada”.

“Aquí no había un escenario alternativo, o todos ganábamos o todos perdíamos”, ha añadido Iceta. Según ha explicado, el PSC “lo necesita” y el PSOE, “generoso”, lo ofrece”. “Este es el sentido que damos al documento que estamos presentando hoy”, ha apuntado para evitar posibles interpretaciones secundarias. Así pues, ni su partido pierde “la soberanía que tenía”, ni el PSOE “la relación federal”, porque, según ha reconocido, ha sido el objetivo de este diálogo.