El Gobierno quiere obligar a incluir a las mujeres en puestos de liderazgo

La vicepresidenta ha anunciado la modificación de la Ley de Igualdad Laboral durante el Forbes Summit Women.

Foto: Carla Antuña

Escrito por Lydia Ortiz y Clara Mollá.

La vicepresidenta del Gobierno y ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad, Carmen Calvo, ha anunciado que pondrá en marcha la Ley de Igualdad Laboral durante la inauguración de la segunda edición del Forbes Summit Women. Este mandato, registrado en el Congreso cuando el PSOE formaba parte de la oposición y que ahora se ha formalizado, obligaría a las entidades a “compartir y repartir el poder de decisión con las mujeres” de las empresas.

Según Calvo, ya hay en España una ley de este tipo que “invita, pero no obliga” a las entidades a exigir la presencia de mujeres en el poder y liderazgo. “No es verdad que el tiempo conseguirá los cambios. No vamos a dejar la igualdad al curso natural de las cosas. Hemos de tomar decisiones contundentes”, aseguró Calvo. Según el Gobierno, es necesario avanzar en materia de igualdad e imprescindible imponer las cuotas en los consejos de administración.

En general, la aplicación de esta ley tiene la función de “afrontar de manera global todos los problemas de discriminación laboral de las mujeres”, tal como la compatibilidad de la maternidad o la corresponsabilidad de la vida personal y laboral. Para Calvo, es una manera de solventar el “problema” de la brecha salarial.

Recibimiento empresarial
“Se han incrementado los índices de participación femenina gracias a las medidas de la legislatura: la ley de violencia de género en 2004 y la ley de igualdad en 2007. Creo que se ha avanzado, pero no a la velocidad que querríamos”, según la presidenta de la Asociación por la Igualdad de Género, Elisa Iniesta. 

“Todo lo que contribuya a incorporar con más solidez a la mujer es positivo”, afirma Santos.

“En este momento, discriminar en positivo puede contribuir a que exista de verdad igualdad de oportunidades, que la mujer demuestre su valía en la alta dirección, que es la misma que la de los hombres. Por tanto, creo que puede ser un acelerador para que muchas empresas hagan más sostenible la igualdad de género a la hora de tomar sus decisiones”, comenta el cofundador y director ejecutivo de Evercom, Alberte Santos, en cuya empresa prima la presencia femenina, en un 65%, en puestos directivos.

“Todo lo que sea igualar el papel de la mujer en la sociedad es muy bueno. Se nota que en el mundo empresarial hay diferencias porque no hay los mismos sueldos, ni las mismas oportunidades. Creo que va a ser un gran cambio en la sociedad”, concluye Carola Parra, dueña del taller de decoración El Taller de Carola

“Creo que las obligaciones nunca son buenas”, manifiesta Parra. 

Desde un punto de vista antropológico, difiere la visión sobre esta ley. El humanista y profesor de Antropología de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) Chema Alejos piensa que el problema actual de la desigualdad de género no se puede reducir a ideología. “Partimos de un problema relacionado con la mirada hacia la realidad. Si interpretas la realidad y, en concreto esta situación, a partir de una ideología, no respondes a la necesidad, sino que tergiversas la realidad a partir de tus ideas”, argumenta Alejos. 

Siguiendo los pasos de California
Al igual que España, estados como el de California han decidido unirse a estas medidas. El gobernador del Estado, Jerry Brown, ha presentado una ley que obliga a los consejos de administración de las compañías cotizadas a tener mujeres consejeras. A pesar de las dudas que se han producido, Brown ha asegurado que los “recientes sucesos en Washington relacionados con las acusaciones de ”, relacionados con las acusaciones por acoso sexual al candidato de Trump al Supremo, Brett Kavanaugh, le han llevado a pensar que es imprescindible enviar un mensaje al resto de estados sobre los derechos de la mujer. Es la primera ley de este calibre en Estados Unidos. Una vez que se ponga en marcha, afectaría a compañías cotizadas con sede en California, sean o no, estadounidenses.