El edificio de La Ingobernable albergará un museo judío

El Ayuntamiento de Madrid cede el edificio del centro social okupado a la Fundación Hispanojudía, que todavía no tiene proyecto museográfico

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha comunicado que el edificio de La Ingobernable, un centro social okupado, ubicado en la calle Gobernador, 39, y que el Ayuntamiento desalojó en noviembre, será cedido a la Fundación Hispanojudía para albergar un museo durante 50 años.

La Fundación Hispanojudía nace en 2016 con el fin de lograr cuatro objetivos: fomentar las relaciones entre Israel, España y Latinoamérica; recuperar la memoria histórica del papel que, a lo largo de muchos siglos, han realizado los judíos en España y en Europa; promover el diálogo intercultural y el intercambio de la diversidad cultural, especialmente con Israel y Latinoamérica; y la creación del Museo Judío de España. Con la intención de cumplir este último objetivo, intentaron comprar la antigua sede del Banco Madrid, propiedad de la Banca Privada de Andorra, en el Paseo de la Castellana, junto a la Plaza de Colón de Madrid, que fue okupada en 2017 por el grupo ultraderechista Hogar Social y que desalojaron en enero.

Gracias a la cesión del edificio de La Ingobernable, la fundación podrá construir el museo, cuyo diseño está a cargo del arquitecto Luis Vidal. Sin embargo, aún no hay detalles acerca de cómo será este-más allá de que contará con una exposición permanente y otras temporales-. La fundación debe presentar en las próximas semanas un «anteproyecto» en el que se especifiquen las reformas a realizar. No se descarta, tampoco, la demolición del edificio.

La construcción del museo supone una contradicción con lo que el propio Martínez-Almeida prometió por Twitter durante la campaña electoral: la construcción, en el edificio de La Ingobernable, de una biblioteca y un centro de salud. A este hecho se suma que el exalcalde de Madrid Alberto Ruiz-Gallardón figura como vicepresidente de la Fundación.

«Un centro social en el corazón de Madrid»                                  El edificio situado en la esquina de la calle Gobernador y Paseo del Prado, en un principio, sirvió como sede de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), y más tarde fue un centro de salud de manera temporal. En 2012, el edificio quedó vacío y, en 2013, la entonces alcaldesa de Madrid, Ana Botella, firmó la concesión del espacio al arquitecto argentino Emilio Ambsz, para que construyera y gestionara, por 75 años, ahí el Museo del Arte, Arquitectura, Diseño y Urbanismo (Maadu). Este proyecto nunca llegó a realizarse.

En mayo de 2017, nació el centro social autogestionado conocido como La Ingobernable: tras el desalojo en 2015 del Patio de las Maravillas, en Malasaña, diversos colectivos culturales, políticos y sociales okuparon este edificio. En sus redes sociales se describieron como un «centro social metropolitano para la construcción de comunes urbanos».

Durante los dos años y medio que ha estado activa, La Ingobernable ha sido casa de charlas, talleres, proyecciones, exposiciones de fotografía, e incluso exhibiciones de acroyoga en la plaza. También ha albergado fiestas benéficas para financiar a movimientos sociales, como Ecologistas en Acción, y ha apoyado movilizaciones como la huelga feminista del 8 de marzo.

En 2018, con el fin de evitar el desalojo judicial, el Ayuntamiento de Manuela Carmena planteó un acuerdo para destinar parte del edificio a una biblioteca feminista y a actividades culturales para el barrio, pero fue rechazado por los okupas.

Martínez-Almeida ya prometió en campaña electoral que una de sus medidas como alcalde de Madrid sería el desalojo efectivo de La Ingobernable. El pasado 13 de noviembre, convertía en realidad esta medida, pese a la oposición de quienes apoyan este proyecto.

A pesar del desalojo, La Ingobernable sigue activa en redes sociales. El pasado 7 de febrero organizaron una concentración enfrente del edificio «para denunciar el nuevo dedazo del PP de Almeida».