El Congreso de los Diputados rechaza la proposición de Ley de Símbolos

La iniciativa del PP buscaba dar un paso al frente contra el uso de lazos amarillos en el ámbito público.

El diputado de Ciudadanos, Carlos Carrizosa, retira un lazo amarillo en el Parlament.

El Pleno del Congreso de los Diputados tuvo ocasión de deliberar y votar, el 13 de noviembre, una nueva proposición de ley presentada por el Partido Popular, la primera de la era Casado, titulada oficialmente como Ley de la Defensa de la Convivencia Social, Neutralidad Institucional y sobre los Símbolos Nacionales y conocida como Ley de Símbolos. Fue rechazada por no alcanzar los apoyos necesarios.

Ciudadanos, pese a calificar la iniciativa de “demagógica” y “electoralista”, le brindó su apoyo, pero su “sí” no fue suficiente, ya que el “no” sumó los votos de los diputados de PSOE, Podemos, EH Bildu, ERC, Compromís, PDECat y PNV. Los portavoces de Podemos y de los grupos independentistas atribuyeron a la proposición los rasgos del fascismo y la calificaron como “medida represiva” y “gesticulación franquista”. En la misma línea, la portavoz del Grupo Socialista, Adriana Lastra, mostró su rechazo a la proposición por considerarla “un juego de las derechas”, y también aprovechó para recordar al Grupo Popular que el Código Penal ya ampara los símbolos nacionales.

Durante la sesión, Dolors Montserrat, portavoz del PP, instó al PSOE a apoyar la iniciativa legislativa de su grupo, e hizo un llamamiento a la bancada socialista para recordar que quienes llevan lazo están señalando a los que no lo llevan, y en Cataluña no hay una rebaja de la tensión, hay miedo y hay un silencio fruto de la coacción. Asimismo, destacó: “Los catalanes necesitamos esa oportunidad que dé por finiquitado el proceso separatista, que solo ha conseguido abrir franjas de incomprensión entre familiares, amigos y compañeros. Esa oportunidad solo llegará con una regeneración democrática de las instituciones catalanas”. La portavoz del Grupo Popular también arremetió contra el PSOE, lo tachó de ser un partido anti-democrático y sentenció: “Si dicen no, serán unos traidores”.

Objetivos de la Proposición de Ley de Símbolos
El objetivo principal de la proposición era: “Garantizar un espacio público respetuoso con los principios y valores constitucionales y proteger nuestros símbolos nacionales: la Corona, las banderas (de España y autonómicas), el himno y el escudo constitucional, así como los símbolos oficiales de la UE, autonómicos, locales o forales”. Con esta iniciativa se pretendía también garantizar un espacio público respetuoso con los valores constitucionales, evitar la impunidad de conductas como las pitadas contra el himno de España o la quema de imágenes del jefe del Estado, desarrollar los mandatos constitucionales y actualizar algunas normas que entraron en vigor en 1981.

Esta iniciativa hubiera afectado, de aprobarse, a las autoridades y empleados públicos que vulnerasen los deberes de objetividad y neutralidad. Ninguno de ellos podría portar el lazo amarillo durante el ejercicio de su actividad o profesión por su significación política, hecho que no se permite como ha dictaminado el Tribunal Supremo (STS de 28 de abril de 2016).