ANPE rechaza el boicot a los deberes

El máximo organismo de los profesores exige respeto a la labor docente y pide colaboración entre familia y escuela.

Alumno realizando los deberes impuestos por su profesor. Autor: Manuel.
Alumno realizando los deberes impuestos por su profesor. Autor: Manuel.

ANPE (Asociación Nacional de Profesorado Estatal) pide respeto y confianza en la labor del profesorado, sin cuestionar su profesionalidad. Más de 5.000 familias se han unido ya a la huelga contra los deberes surgida el 5 de noviembre en más de 108 instituciones colegiales. Comenzando por el pasado fin de semana, numerosos padres se sumaron al boicot a las tareas para casa y animaron a sus hijos a disfrutar de su tiempo libre en los días que no acuden al colegio y presentarse el lunes siguiente con los ejercicios sin hacer.

El motivo de esta huelga reside las quejas de los padres hacia los centros escolares por la sobrecarga abusiva de los profesores al alumno, con deberes bien sea durante el fin de semana o a diario. Además aseguran que con tantas tareas para hacer, el alumno no puede disfrutar de un tiempo libre merecido después de su jornada escolar. “Estudios rigurosos relacionan los deberes con buen rendimiento académico, pero una sobrecarga nunca es positiva, y con ella se pierde una de las asignaturas más importantes para un niño, divertirse”, enuncia Nuria de la Fuente Martínez, psicopedagoga y miembro de la AMPA (Asociación de Madres y Padres de Alumnos) del CEIP San Claudio, de León.

“Cuando los niños son pequeños, los tutores esperan confianza en su labor educativa, por parte de los padres.”

ANPE manifiesta su rechazo ante estas propuestas que incitan a la insumisión y al boicot, atentan contra la actividad del profesorado y su autoridad profesional y académica. “Cuando los niños son pequeños, los tutores esperan confianza en su labor educativa, por parte de los padres”, señaló Nuria.

Estas campañas deforman el problema y lo alejan del lugar donde en realidad reside la traba, el centro escolar. “El padre debe entrometerse lo mínimo posible en las tareas del alumno, así él mismo se dará cuenta de dónde ha errado”, añade Nuria.