“Al PNV le fue muy bien que a sus adversarios los mataran”

Maite Pagazaurtundúa, eurodiputada de UPyD, analiza en esta entrevista la situación política actual.

Maite Pagazaurtundua, en Bruselas, Bélgica. Foto: Maite Pagazaurtundúa

Maite Pagazaurtundúa, eurodiputada y portavoz de UPYD, entró en política de la mano del Partido Socialista de Euskadi (PSE) cuando descubrió “las cosas terribles que ocurrían en Hernani”, su pueblo. Pronto se unió a la plataforma ¡Basta Ya! para luchar con iniciativas y manifestaciones contra la banda terrorista ETA. “Todo el mundo estaba callado como conejos”, asegura, unos por miedo y otros por complicidad con ETA. En 2003, su hermano Joseba, socialista y antiguo policía local, fue asesinado cuando estaba en un bar de la localidad vasca. Recibió dos disparos en la cabeza. Horas mas tarde murió en el hospital, lo que cambió para siempre la vida de la familia. Pagazaurtundúa, siempre alerta de lo que pasa en el País Vasco, piensa que Urkullu no busca un nuevo plan Ibarretxe, sin embargo se le puede ir de las manos como a Cameron el Brexit.

Maite Pagazaurtundúa aprovecha para lanzar una acusación al papel del PNV durante los años del terror etarra: “Le fue muy bien en el negocio de que a sus adversarios les buscaran para matarlos”. También muestra su repulsa por los socios de Gobierno de Pedro Sánchez, “los populistas y secesionistas”, a los que califica de “mala influencia”. Además, niega que la solución al problema catalán pase por desactivar el poder judicial porque eso provocaría “cargarse la democracia” y saltarse la Constitución española.

¿Está usted a gusto en UPYD? ¿Se presentará con UPYD a las próximas europeas?
No lo sé. En UPYD fui independiente, tampoco pensaba entrar en política después de tantos años en el País Vasco, no me quedaron muchas ganas de volver a la política.

“Los cara a cara entre terroristas y víctimas no se deben usar para limpiar su imagen”.

¿Ha recibido ofertas de otros partidos para ir en sus listas?
Muchos partidos me dicen todo tipo de cosas. Al volver a casa, mi marido me dice: “es que tú no eres política”. A lo mejor es porque tengo fama de trabajadora y porque tampoco entiendo la política como los de ahora. Buscar el consenso y la forma de entender y respetar al otro. Intento no poner barbaridades en mis palabras ni buscar titulares exagerados. Prefiero analizar y acertar lo máximo posible dentro de lo que yo pienso. Como no soy faltona dicen: pues que se venga con nosotros.

¿Estaría dispuesta a tener un cara a cara con el asesino de su hermano?
Si la víctima es psicológicamente fuerte y el agresor no es un gran manipulador entiendo que se haga, pero no podemos permitir que eso se utilice para limpiar la imagen de los terroristas y dar así la sensación de que están trabajando por la paz. Si se dan las condiciones adecuadas, cada uno está en su derecho de hacerlo o no. Con un preso manipulador y una víctima débil, entonces lo que estás haciendo es un gran síndrome de Estocolmo y lo fabricas tú. Yo no tengo la necesidad de hablar con el asesino de mi hermano.

¿Está de acuerdo con la política de acercamiento de presos que está llevando a cabo el Gobierno?
El Gobierno tiene unos socios para echarse a temblar, son malas amistades. Estamos intentando influir para neutralizar esas malas influencias. Hay que estar vigilante en estos temas porque la tentación a hacer una chapuza en cualquier gobierno está presente. Tiene unos socios que han llevado al Gobierno a un camino nefasto. Sus socios están buscando la impunidad judicial y de la historia en el País Vasco.

Hace poco se han acercado dos presos de ETA…
Esos dos son distintos. Han ido cumpliendo la progresión de grados legal hasta llegar al tercer nivel. Ya nos gustaría que ayudaran a la resolución de los casi 400 casos. Los del Gobierno en este caso, independientemente, me caigan mejor o peor han cumplido las leyes. Por lo tanto, yo no tengo nada que decir. Del mismo modo que cuando el asesino de mi hermano tuvo un permiso legal para ver a su hija recién nacida, yo no tenía nada que decir. Hay que ser objetivo.

“No habrá otro plan Ibarretxe, salvo que se les vaya de las manos”.

¿Opina que Arnaldo Otegi es un hombre de paz?
Es un gran manipulador lingüístico. Mirando de cerca sus discursos te das cuenta de que nunca hay una condena de la historia, siempre hay un narcisismo y un egocentrismo de fondo que es intolerable.

¿Cree que puede convertirse el nuevo estatuto vasco que se está negociando en la actualidad en un nuevo Plan Ibarretxe?
No lo creo, salvo que se les vaya de los manos. Lo que quiere Urkullu es sacar el máximo de los privilegios económicos al Estado español y conseguir lo mejor de los dos mundos, es decir una solución a la gibraltareña. Cuando el presidente del País Vasco habla de confederación es mentira. Toda confederación tiene un punto de federación. Urkullu miente al decir que Suiza es una confederación. Suiza es una federación y no hay ningún lugar en el mundo donde los fondos de cohesión vayan a los más ricos. En España se da dinero a los más ricos.

¿Entonces, por qué PNV y EH Bildu han hecho un pacto para reconocer el derecho de autodeterminación en el País Vasco?
El PNV ha pactado eso para presionar a partidos como PSOE, PP y Ciudadanos. Dame algo para que no me vaya con estos. Se trata de algo terrible, que haya una comunidad absolutamente privilegiada por aquello que se priva a otros. He trabajado con Urkullu y le conozco bien. Ahora bien, a veces las cosas se van de las manos. Cameron no quería un Brexit, pero igual Cameron era más tonto que Urkullu.

¿Qué queda por hacer frente a ETA? ¿El relato?
El relato es una forma banal de hablar. El relato no es un cuento, ni cuentos ni manipulaciones: historia. El análisis de una gran estrategia de manipulación, persecución,

“Los socios del Gobierno de Sánchez lo han llevado por un camino nefasto”.

extorsión y de subordinación de la libertad de conciencia es bastante más que hablar del relato. Ese análisis y el reflejo de todo eso es lo que falta por hacer. En esa realidad, cientos de asesinos están sueltos y miles de colaboradores siguen libres. No vamos a poder probarlo, pero las siguientes generaciones deben saber que toda esa gente no ha cumplido con la Justicia. Decenas de miles de personas pedían el asesinato de sus vecinos. En muchos lugares, el acobardamiento colectivo era tan gigantesco que no vale con decir el relato. Les interesa hablar así: de tu relato contra mi relato. Debemos contar lo que pasó de verdad. Decenas de miles de personas que se fueron, de los empresarios que se largaron y no lo han contado. No podían contarlo porque eran más vulnerables. Gente que cogía el sobre de propaganda de otro partido para meter su voto. Niños que fueron asesinados porque iban en el coche con sus padres. Todo ello es mucho más que un relato. Hay que consolidar toda la información antes de que se pierda, de cómo se construyeron todas las capas de persecución y manipulación colectiva y luego evaluar dónde estaba cada uno. Eso falta por hacer. El PNV no quiere que se haga porque le fue muy bien en el negocio de que a sus adversarios los buscaran para matarlos.

¿Ve factible una reforma constitucional?
Primero, para hacer reformas necesitas consensos, por lo que técnicamente es imposible. Segundo, la gente debe ser menos banal y pensar en el coste de la no España y el coste de la no Unión Europea. Vivimos en uno de los mejores lugares del planeta. Hay muy pocos países que tengan tan buena sanidad y educación. También tenemos buenas infraestructuras, grandes ONG de ayuda a otros, comida variada, etc. Además, cuando se culmine el Brexit seremos el cuarto país de la Unión Europea con más influencia y peso político. No podemos romper lo que tenemos de manera caprichosa.

“No puedes prometerlo todo, existe un izquierdismo evanescente”.

¿Por qué triunfa el relato de que España va mal?
Porque hay mucho infantilismo, mucho líder político no ha tenido nunca responsabilidades. También hay muchos políticos que se dejan llevar por el tema de las redes sociales. España es una cosa mucha más seria. Cuando un político de verdad ha tenido responsabilidades antes de llegar ahí, se da cuenta de que hay que proteger lo que uno tiene para no perderlo. A veces, son demasiado ideológicos en cosas evanescentes. Existe un izquierdismo evanescente, tú no puedes prometerlo todo. Los recursos no son ilimitados y aumentarlos puede provocar más problemas. Las clases medias están ya muy apretadas y las clases altas son las que se pueden aprovechar de la evasión fiscal, la que no es ilegal (se refiriere al ministro de Ciencia e Investigación, Pedro Duque)

¿Es partidaria de un indulto a los independentistas si se condenan a los presos a penas de cárcel?
¿Va a haber una justicia para unos más vehemente que para otros? ¿Nos queremos cargar la democracia? En los países, los delitos que tienen las penas más altas son las de hacer moneda falsa, el asesinato, el intentar cargarte la democracia y la unidad territorial… Si la pena por cometer rebelión fuese de dos años cualquier cuadrilla de descerebrados se pondrían a hacer rebeliones todos los días. Las reglas de juego son la clave, no se pueden cambiar a nuestro gusto cuando nos conviene. Utilizar el relativismo al aplicar las reglas es lo más grave que podemos hacer. Sin embargo, creo que los penados tienen derecho a la reinserción.

¿Cómo cree que se debe solucionar el problema catalán, a través del dialogo o través de la Justicia?
Es un dilema falso. La Justicia tiene que actuar si hay delitos. ¿Vamos a desactivar la democracia? El diálogo no es el bálsamo de Fierabrás. Si te sientas con unos mafiosos que tienen una mara y te dicen vamos a hablar y olvidarnos de los jueces corres el peligro de que te lleves un machetazo en el estómago. El análisis tendrá que ser el adecuado al problema. Si unas personas no tienen ningún interés en acatar la legalidad, tendrás que ver cómo defiendes la democracia porque el problema radica en que el Gobierno catalán no quiere acatar la ley.