Esperanza Aguirre dimite por “no vigilar” a Ignacio González

Abandona sus cargos en la Portavocía del Partido Popular en el Ayuntamiento de Madrid y como concejal por la Operación Lezo.

“Mi manera de concebir la política como servicio a España y a los ciudadanos me lleva a dimitir por no vigilar a Ignacio González”. Con estas palabras, la que fuera presidenta del Partido Popular (PP) en Madrid y actual portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid y concejal, Esperanza Aguirre, ha dimitido este lunes de sus cargos después de conocerse el ingreso en prisión de Ignacio González.

El auto y la prisión de González no son una “prueba definitiva” de su culpabilidad, pero demuestran que Aguirre no vigiló “todo lo que debía”.

“Debo haber nombrado a unos 500 cargos en mis 33 años de vida política. Me han salido rana solo dos”. Esto dijo Aguirre en la Comisión de Corrupción de la Asamblea de Madrid hace un año y medio, pero ahora ha afirmado sentirse “traicionada y engañada” por González, a quien la Justicia investiga en el marco de la Operación Lezo, y cuyo nombre se suma a los cosechados en la Gürtel y la Púnica.

Por este motivo, y “por no haber descubierto antes lo que ahora ha descubierto la Guardia Civil y el juez”, Aguirre ha abandonado sus responsabilidades políticas en el Ayuntamiento de Madrid. No obstante, ha remarcado que el auto y la prisión de González no son una “prueba definitiva” de su culpabilidad, pero demuestran que ella no vigiló “todo lo que debía”, y por eso dimite.

En una intervención de apenas tres minutos, Aguirre ha recordado que González fue una persona de su “máxima confianza”. “Le conocí en los años 80, en el Ayuntamiento, donde era funcionario por oposición”. Asimismo, ha afirmado que tiene “como norma de conducta no eludir nunca” sus “responsabilidades”.