La Legión, un cuerpo de élite

Con 98 años de historia, la Legión es una de las unidades militares mejor preparadas del mundo.

Legionarios levantando el Cristo de la Buena Muerte, Málaga.

La Legión es una de las tropas españolas mejor valoradas por su preparación, eficacia y experiencia en combate. Nació a principios del siglo XX en la Guerra de Marruecos.Gran parte de las misiones en el extranjero de militares españoles son llevadas a cabo por esta milicia y ha estado presente en los Balcanes, Irak, Afganistán o en el Sáhara. La reputación a nivel nacional e internacional de la Legión española es muy respetada.

Su demanda para alistarse y convertirse en legionario es alta. Muchos jóvenes deciden incorporarse a la Legión, para ello deben cumplir una serie de requisitos: tener la nacionalidad española, tener más de 18 años y menos de 29, medir más de 1,55 metros y menos de 2,03, tener el graduado escolar, no tener antecedentes penales ni taras médicas… Los hispanoamericanos y los ecuatoguineanos que residen legalmente en España pueden alistarse si tienen en vigor la tarjeta de residencia temporal o de larga duración en España, o la tarjeta de residente comunitario. 

Además de estos requisitos, para entrar en la Legión, al igual que en cualquier unidad del Ejército, hay que exponerse a unas pruebas psicotécnicas, médicas y físicas. Una vez superadas, hay que pasar el periodo de instrucción básico en el CEFOT (Centro de Formación de Tropa). Tras jurar bandera, eliges destino en el Tercio que prefieras, se debe superar un mes de instrucción legionaria y si es así, entras al Tercio con la categoría de Caballero Legionario. Allí se entrega el “chapiri” o gorro legionario.

“Es muy difícil explicar lo que te mueve cuando escuchas el Novio de la Muerte”, declara J.M. Cisneros

Todos los legionarios dicen que “el sentimiento hay que llevarlo dentro”. José Manuel Cisneros, que está pasando ahora mismo las pruebas, dice que “desde muy pequeño” le llamaba la atención la Legión. La canción del Novio de la Muerte expresa el sentir del legionario. Este himno es uno de los símbolos que más caracteriza a la Legión y uno de los más conocidos por la sociedad, sobre todo en la Semana Santa de Málaga, exactamente el Jueves Santo, cuando se produce el desembarco de la Legión que precede al Cristo de la Buena Muerte, de la Cofradía de Mena. En este día, los legionarios rinden homenaje a este Cristo que es procesionado mientras se canta el Novio de la Muerte. Una tradición que cada año atrae a miles de visitantes a la ciudad andaluza.

El Credo Legionario
Los legionarios siguen una serie de dogmas que marcan un estilo de vida, en un total de 12 “espíritus”. Entre estos destacan el de compañerismo, que dice no abandonar nunca a un compañero en el campo de batalla hasta perecer todos, el espíritu de disciplina, donde el soldado obedecerá hasta morir, o el de la muerte, porque como ellos mismos dicen: “no se muere más que una vez”. Los 12 puntos que recoge este cuerpo militar surgen con Millán Astray, vinculado a la creación de la Legión, que se basó en tres tipos de soldado: el legionario francés de la Légion Étrangère, por ser un cuerpo militar de referencia y moderno; los soldados de los Tercios Viejos, como relevo histórico; y los samuráis japoneses, por su mentalidad sobre la vida y la muerte; con estos últimos se inspiró en el bushido, código de honor que seguían estos guerreros nipones.

La figura de José Millán-Astray y Terreros
Aunque el encargado de dar el visto bueno a la creación de este cuerpo militar fue el ministro y general José Villalba Riquelme, es en 1919 cuando Millán Astray empieza a vislumbrar la posibilidad de crear una unidad de extranjeros para combatir en la Guerra de Marruecos. El teniente coronel Millán Astray, junto con Francisco Franco o José Sanjurjo, entre otros, compartían la idea de crear una facción de voluntarios en la infantería basada en el modelo de la Legión francesa. El nacimiento de la versión española se produjo el 28 de enero de 1920, con el nombre de Tercio de extranjeros. En 1937 pasará a llamarse la Legión.

Con toda una vida dedicada a la actividad militar, Millán Astray participó desde muy joven en la Guerra de Filipinas, allí se convirtió en un héroe en la batalla de San Rafael. Tras su etapa en las islas asiáticas, viajó a España para ascender como militar. Su consagración como combatiente se produjo en los fuertes del protectorado español en Marruecos, en ciudades como Tánger, Melilla o Tetuán. El referente de la Legión a día de hoy, se quedó tuerto, con desgarros en el maxilar y la mejilla, y manco a causa de las heridas mientras defendía a la Legión en su etapa en el norte de África. Finalmente, murió en 1954, en Madrid.