Un análisis de sangre permite detectar el alzhéimer 16 años antes

Esta prueba también revela la existencia de otras enfermedades neurodegenerativas, como la esclerosis múltiple.

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Gracias a un análisis de sangre, se pueden detectar signos de daño cerebral, propios de personas que desarrollan alzhéimer, incluso antes de presentar la confusión y pérdida de memoria que caracterizan a esta enfermedad.

Este avance es posible por la existencia de una proteína que se encuentra en el esqueleto interno de las neuronas. Cuando una de estas se daña o muere, la proteína pasa al líquido cefalorraquídeo que baña al cerebro y de ahí a la sangre.Esto supone un avance, ya que la tardanza en la detección de la enfermedad es un gran problema, según el autor de este estudio en la revista Nature Medicine, Mathias Jucker: “El hecho de que todavía no haya una terapia eficaz para el alzhéimer se debe, en parte, a que se detecta demasiado tarde”.

Se ha demostrado que un número elevado de estas proteínas en el líquido cefalorraquídeo es una prueba sólida de daño cerebral. Pero para poder extraer este líquido es necesaria una punción lumbar, que resulta complicada y dolorosa. Por esta razón, el equipo de neurólogos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington y del Centro Alemán de Enfermedades Neurodegenerativas ha realizado esta investigación para comprobar si los niveles en sangre también reflejan daño neurológico.

Estos hallazgos fueron publicados por la revista Nature Medicine el pasado 21 de enero. Esta proteína no es específica para el alzhéimer, y su aparición puede ser debida a otras enfermedades neurodegenerativas.

Ángel Martín, neurólogo del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología, apunta: “no es un marcador específico, identifica el daño cerebral, que puede deberse al alzhéimer o a otras afecciones neurodegenerativas, como la esclerosis múltiple”.

Además, Martín añade que esto es un paso hacia adelante y la detección precoz podría permitir desarrollar fármacos para fases en las que aún no hay señales clínicas de demencia, y por lo tanto se podría prevenir.