La UFV acoge la quinta edición de los Galardones Alter Christus

Los premios buscan reconocer el trabajo que realizan los sacerdotes para la sociedad.

Los galardonados posan en la entrada de la Universidad Francisco de Vitoria junto a los organizadores. Imagen: Ricardo Morales.

La Universidad Francisco de Vitoria (UFV) recibió, el pasado lunes 22, la celebración de la V edición de los Galardones Fundación Alter Christus. Estos premios, organizados por el Regnum Christi, buscan reconocer la ayuda y la entrega que hacen los sacerdotes por la gente que más lo necesita. Los galardonados de este año son Gaspar Bustos Álvarez, el padre Fernando Alcázar, José Manuel Horcajo y Juan José Pérez-Soba.

El Regnum Christi es un movimiento eclesial internacional católico que busca “que las personas tengan un encuentro personal con Jesucristo a través del Evangelio, la vida de oración y sacramental, la experiencia de la comunión y la entrega a los demás en el apostolado”.

“Mi vida es para los sacerdotes”
Gaspar Bustos Álvarez recibió el premio de Atención al Clero y la Vida Consagrada por su labor con los seminaristas cordobeses. Con 88 años, Bustos es delegado del Clero en Córdoba y ha dedicado más de 45 años de su vida a la formación de seminaristas y presbíteros. El galardonado no pudo asistir al acto, pero el premio lo recogió en su nombre Carlos Gallardo.

Pese a la ausencia de Bustos, el público pudo ver un vídeo de presentación en el que el formador aseguraba que, cuando le destinaron a la formación de sacerdotes, pensaba “que sería solo para unos añitos” y que después volvería a la vida pastoral, que era su “vocación”. Esos “añitos” al final fueron 45, algo que “agradece a Dios.” “Mi vida es para los sacerdotes”, concluyó. 

“Os animo a que probéis las redes”
El padre Fernando Alcázar, también conocido como el cura 2.0, compartió el premio Nueva Evangelización “con la gente que cree que las redes sociales evangelizan”. Alcázar pertenece a la congregación Esclavos de María y de los Pobres, colabora con la Casa de la Misericordia de Alcuéscar (Cáceres) y ha implementado aplicaciones como ‘Confesor Go’ en su diócesis.

El padre es conocido por su labor en las redes sociales, donde se encarga de evangelizar digitalmente. Cuenta con 1.600 seguidores en Twitter y 5.000 amigos en Facebook. “Hay que evangelizar en las redes, no con las redes”, aseguró en su vídeo de presentación.

“Los pobres piden mucho, pero también dan mucho”
El párroco de San Ramón Nonato (Vallecas), José Manuel Horcajo, recibió el galardón a la Pastoral Social por los proyectos sociales que lleva a cabo en su parroquia, como centros de orientación o clases para los niños. Pero el más destacado es la creación de un comedor social destinado a gente con pocos recursos y “gestionado por los propios pobres”, al que acuden unas 300 personas al día. “Los pobres piden mucho, pero también dan mucho”, aseguró José Manuel. “Ofrecen muchos conocimientos, pero hay que acercarse a ellos”.

“Falta mucha capacidad de acompañamiento”
El último galardonado de la tarde fue Juan José Pérez-Soba, que recibió el premio a la Pastoral Social. El sacerdote ha sido premiado por su apoyo y acompañamiento a las familias. Juan José lo quiso compartir con el resto de pastores de España. “No lo recibimos individualmente, sino como una comunidad. Eso es ser sacerdote”, afirmó.

El sacerdote aprovechó su intervención para hacer una crítica al acompañamiento que se hace en España. “En la Iglesia, nos falta mucha facilidad de acompañamiento. No es solo dar un consejo”, aseguró. “En el verdadero acompañamiento, más del 80% de las familias sigue unida”, concluyó.