Halloween, una fiesta pagana para vender

La creciente presencia de la noche de las brujas en la televisión y centros comerciales ha incrementado el gasto medio de los españoles durante la festividad a los 25 euros.

Foto: Pixabay.

Realizado por Sergio AguileraPablo Taboada.

Halloween, esa fiesta pagana que revive a los muertos con disfraces, caramelos y calabazas, poco a poco deja atrás la importancia del Día de Todos los Santos. Es una noche en la que lo oscuro predomina sobre la búsqueda de la luz. Desde el truco o trato de los niños para pedir dulces hasta la estrategia comercial con la que se utiliza este acontecimiento. Empresas y partidos políticos aprovechan esta fecha para captar la atención, mientras que la Iglesia se muestra contraria a esa idea de brujas y demonios.

Origen
El origen de Halloween se remonta al Samhain, una celebración pagana de los pueblos celtas de Irlanda que festejaba el fin de la época de cosechas y el comienzo del nuevo año celta. ¿Qué tiene que ver esto con el Halloween actual? Estas civilizaciones pensaban que la noche del 31 de octubre los espíritus alcanzaban el mundo tangible, y con el fin de ahuyentarlos, se vestían como ellos. Esta idea de Halloween se transmitió a Estados Unidos en el siglo XVIII, cuando los colonos británicos llegaron a tierras americanas.

La “noche de las brujas” fue poco a poco haciéndose un hueco en la cultura norteamericana con leyendas como la de Jack O’Lantern y, finalmente, en el siglo XIX, coge la forma que tiene en la actualidad, cuando se cambiaron los nabos (que era la hortaliza tradicional de esta celebración) por las calabazas. Este cambio se debió al gran excedente que había y, sigue habiendo, en Estados Unidos.

Llegada a España
El Halloween llegó a España en 1978, cuando la película La Noche de Halloween, dirigida por John Carpenter, se convierte un éxito mundial. El thriller logró una recaudación de hasta 70 millones de dólares en todo el mundo y fue el principal artífice de la entrada del Halloween en España. Si estos datos se comparan con el estreno de la última película de la saga, se puede observar como esta fiesta se está ganando su hueco –si es que no lo tiene ya– en todo el mundo. El 29 de octubre llevaba ya 172,7 millones de euros recaudados.

Poco a poco, Halloween se iba haciendo un hueco en la cultura española, pero de manera lenta y afectando a los más pequeños. La creciente presencia de “la noche de las brujas” en las cadenas de televisión y centros comerciales fue ganando terreno al Día de Todos los Santos. 

Versión de la Iglesia
La religión cristiana se caracteriza por su búsqueda de la luz, la paz interior y el bien. La religión cristiana se caracteriza por su búsqueda de la luz, la paz interior y el bien, por lo que no ve con buenos ojos la festividad de Halloween, principalmente, porque es la noche anterior al día de Todos los Santos. Se considera una fiesta pagana que no debe ser motivo de celebración, por el simple hecho de que los muertos deben descansar en paz y guardarles respeto.

“Halloween no tiene nada que ver con el recuerdo cristiano de los fieles difuntos”, asegura el licenciado en Teología Eduardo R. Cattaneo. “Todas sus connotaciones son nocivas y contrarias a los principios elementales de la fe”, añade. Además, considera que los disfraces más utilizados en esta fecha están relacionados con “el malo o el ocultismo”, como puede ser un traje de bruja o demonio. “¿Qué experiencia religiosa o moral queda después de la fiesta del Halloween?”, concluye Cattaneo.

Marketing
“¡Pásatelo de miedo!, ya es Halloween en El Corte Inglés” o “¡Vive el auténtico Halloween en Port Aventura World!” son algunos de los mensajes más conocidos en esta icónica fecha. Algunos optan por ser más originales, como la marca de caramelos Skittles, con la frase: “¿Fruto o trato?”. Incluso partidos políticos como el PP, enseñan una cara diferente en Twitter, donde colgaron un vídeo en el cual mostraron la situación de sus rivales políticos, como si se tratara de la película Poltergeist. Halloween ya no es solo una celebración popular entre los más pequeños de la familia, también es una excusa para el mundo del marketing o la política.

Algunas empresas se dedican de lleno al mundo del terror y en estas fechas su temática es un atractivo para captar clientes, como en La Casa del Enterrador, un hotel tétrico, en el que un grupo de actores hace pasar a los huéspedes por una experiencia agónica. Cristina Casado, comercial de La Casa del Enterrador, afirma que la mayoría de sus clientes repiten. “Hay gente que se ha quedado con ganas de visitarnos en Halloween”, asegura, por lo que la demanda en esta fecha se eleva. También afirma que este día es tanto una celebración como una forma de obtener más beneficio. “El objetivo es que el cliente que tiene ganas de vivir Halloween pueda hacerlo a lo grande”, concluye Cristina Casado.