‘El mayor regalo’ es el perdón

El largometraje, dirigido por Juan Manuel Cotelo, cuenta con testimonios de personas que han sabido perdonar, como Irene Villa, y pedir perdón, como el exdictador de Panamá Manuel Antonio Noriega.

El amor como requisito para perdonar y, por lo tanto, como camino hacia la felicidad. Esto es lo que propone la nueva película de la productora Infinito+1, El mayor regalo, dirigida por el español Juan Manuel Cotelo (La última cima, Footprints). Sin embargo, para que el largometraje llegue a las pantallas españolas, la fundación Infinito+1 debe recaudar 100.000 euros. Para ello, han organizado una campaña de crowdfunding, gracias a la cual han obtenido 84.267 euros.

La productora califica el perdón como “un arma capaz de detener cualquier guerra”. Por ello, el objetivo de la película es dar a conocerlo “a todo el mundo” y enseñar a perdonar. Asimismo, critican que, desde jóvenes, se enseña que la única manera de alcanzar la paz es seguir la ley “ojo por ojo, diente por diente”. Sin embargo, esto contribuye a que haya “familias en guerra, pueblos en guerra, países en guerra, religiones en guerra”, etc.

A través de los testimonios y escenas de ficción, ‘El mayor regalo’ invita a “reflexionar sobre la justicia y la misericordia”.

“Es muy esperanzador ver que hay personas, y no son seres especiales, que han pedido perdón por cosas tremendas que hicieron y que han perdonado cosas tremendas que les hicieron”, explica Cotelo en un reportaje de Rome Reports. Asimismo, asegura que los espectadores, después de ver la película, saldrán de las salas del cine con la esperanza de que ellos también pueden pedir perdón y perdonar.

En el largometraje, aparecen personas que han sufrido o causado situaciones extremas y que han sabido disculpar y olvidar. Una de ellas es la española Irene Villa, quien sobrevivió a un atentado de la banda terrorista ETA en el que perdió las piernas y tres dedos. También participan el exdictador de Panamá Manuel Antonio Noriega; el exlíder del grupo terrorista irlandés IRA Shane O’Doherty; y el campeón francés de boxeo Tim Guenard.

Además de los testimonios “reales y actuales”, el largometraje cuenta con escenas de ficción con el fin de invitar a los espectadores a “reflexionar sobre la justicia y la misericordia”. Según se explica en la página de Infinito+1, la película pretende tener un tono “optimista y esperanzador”, ya que el perdón conduce a la alegría.

El nombre de la película se escogió por la etimología de la palabra “perdón”, que procede del griego “hyper”-”don”: el mayor regalo. Cotelo explica en el reportaje que el perdón es una enseñanza en la que Jesucristo hizo especial hincapié: “Él vino a la Tierra para perdonarnos y abrirnos el camino al Cielo”.