Descubren una cueva funeraria prehispánica con 72 momias indígenas

El hallazgo se ha producido en Canarias y obligará a replantearse las teorías hasta ahora vigentes acerca de los ritos funerarios comprendidos entre los siglos VIII y XI después de Cristo.

Varios restos óseos.

Un grupo de escaladores canarios hizo un hallazgo, el verano pasado, que hará replantearse las teorías sobre los ritos funerarios comprendidos entre los siglos VIII y XI después de Cristo. Un cúmulo de huesos han sido los culpables de este acontecimiento, pues son parte de entre 70 y 80 momias de ambos sexos y diferentes edades. Estos restos, intocables hasta el momento, están deteriorados actualmente a causa de la lluvia, el viento y los temporales que ha ido sufriendo Canarias a lo largo del tiempo. Se los encontraron desordenados, lo que hace replantearse si ya fueron descubiertos previamente, a pesar de que no haya indicios de robo de ningún tipo.

La cueva donde se encontraban dichos restos, situada al suroeste de Gran Canaria, en Guayadeque, es un lugar de acceso exclusivo a escaladores profesionales. Este descubrimiento se ha hecho posible gracias a un dron al mando del grupo El Legado, un grupo aficionado que informó a las autoridades canarias acerca de este suceso.

Los arqueólogos canarios, que han calificado este hallazgo como «un fenómeno excepcional y fabuloso», se encuentran actualmente investigando acerca de su origen y evolución, a pesar de su deterioro.

Sin embargo, el hecho que más ha llamado la atención a los trabajadores es la gran cantidad de restos de niños, ya que han asegurado que en enclaves como el de Canarias es muy poco frecuente su presencia. Además, otro dato que les ha resultado impactante es que «todos realizaron el mismo viaje final», ya que los restos se encontraban envueltos en mortajas de piel o de esterilla vegetal.

La gran cantidad de restos permitirá determinar de qué murieron todas estas momias, todas esas personas, que llevaron a cabo el mismo rito funerario, mientras se investiga si realmente ese paradero era un cementerio de la época.

No obstante, hasta el momento, se pensaba que durante ese periodo se enterraba a los muertos con todos sus ajuares y ofrendas, pero no haber encontrado nada al respecto durante este descubrimiento ha conllevado el replanteamiento de aquella teoría que surgió hace años.

Ahora mismo, la finalidad es su conservación. Después, llegarán más análisis de carbono 14 para saber su edad, ADN, para conocer su línea genética, isótopos estables, para averiguar cuál era su alimentación, e incluso forenses, para desentrañar de qué murieron.