Una ONG colaboró con el Gobierno británico para deportar a inmigrantes ilegales

St. Mungo’s, una asociación caritativa inglesa dedicada a la lucha contra la pobreza y al apoyo a los sin techo, cooperó con la Administración de Theresa May para localizar a inmigrados de la calle en situación irregular para su deportación.

St Mungo's tiene 17 grupos de trabajo repartidos por el sur y el suroeste de Inglaterra.

La Organización No Gubernamental St Mungo’s trabajó con el Ministerio del Interior británico en el rastreo de inmigrantes ilegales para su posterior detención y deportación, según ha revelado una investigación del periódico inglés The Guardian.

La fundación, creada en Londres en 1969, se dedica a la lucha contra la pobreza y al apoyo a los sin techo. Según su página web, St Mungo’s ofrece ayuda “a lo largo de todo el proceso para salir de la indigencia” y defiende que todo el mundo “debería tener un sitio al que llamar a casa y poder perseguir sus sueños”.

“Los inmigrantes se ven forzados a dormir en la calle por la colaboración con el Home Office, que se ha dedicado a deportar gente de Reino Unido”, critica la organización Nelma.

La ONG ha admitido, tras las presiones del diario inglés, que cooperó, al menos durante el año 2016, con los servicios de Inmigración del Home Office, conocidos como Ice, por sus siglas en inglés. “Esta asociación, en la que St Mungo’s identifica a personas a las que los Ice puedan ayudar, recibiendo a cambio información de los Ice sobre otras personas a las que St Mungo’s puedan serles de utilidad, ha resultado ser muy beneficiosa para ambos organismos”, subraya un documento del Ministerio del Interior destapado por el diario The Guardian.

“El papel de estas ONG debería ser el de proteger los derechos de estas personas. St Mungo’s ha perdido la confianza de los solicitantes de asilo. Los inmigrantes se ven forzados a dormir en la calle por la colaboración con el Home Office, que se ha dedicado a deportar gente de Reino Unido”, critican desde la organización North East London Migration Action (Nelma).

La fundación caritativa nacional Crisis, para personas sin techo, declaró por medio de un comunicado que “si es cierto que la gente está evitando a los equipos de ayuda de las ONG por miedo a luego tener que enfrentarse con el Ministerio del Interior”, lo que se consigue es que “esas personas estén en una situación de mayor vulnerabilidad”.

“Estos equipos Ice iban a ver a esas personas que estaban durmiendo en sacos de dormir, les entrevistaban y algunas veces terminaban arrestándolos”, reconoce Salva.

Según una fuente no identificada del Ministerio del Interior, citada por el diario inglés The Guardian, las patrullas Ice han sido retiradas este año, después de que en diciembre de 2017 la Justicia británica emitiese una sentencia a favor de retirar una política del organismo que consideraba la existencia de personas sin techo provenientes del Espacio Económico Europeo (EEA, por sus siglas en inglés) un abuso del derecho a la libertad de movimiento en la zona.

La defensa de St Mungo’s
Al ser cuestionados por el diario, la ONG se escuda en que sus contratos con las autoridades locales les obligan a llevar a cabo este tipo de cooperación. “Entiendo por qué esto puede ser visto como extraño e impopular por algunas personas”, admite Petra Salva, directora del departamento de Servicios de Ayuda a Personas Sin Hogar de la fundación. “Estamos operando en un ambiente muy complicado”, explica Salva.

“Estos equipos Ice iban a ver a esas personas que estaban durmiendo en sacos de dormir, les entrevistaban y algunas veces terminaban arrestándolos”, reconoce Salva sobre la cooperación que mantuvo con el organismo público y que, según “cree” ella, “ya no se produce durante este año”.

La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, alegó en 2012 que el país debía marcarse como objetivo crear un “clima de auténtica hostilidad” contra los inmigrantes ilegales para incitarles a regresar a su lugar de origen. El Ministerio del Interior, del que la premier tuvo la titularidad durante el Gobierno de David Cameron, ofrece dos alternativas al inmigrante detenido: regresar a su país de manera voluntaria, en ocasiones incluso con un paquete de ayuda, o hacerlo por la fuerza.