Un terremoto sacude la frontera entre Irán e Irak y deja centenares de muertos

La noche del domingo 12 de noviembre, un terremoto de magnitud 7,3 sacudió la frontera entre Irán e Irak dejando 530 fallecidos y más de 7.000 heridos. Se aproxima que más de 30.000 viviendas han sufrido graves daños por los temblores provocando que miles de personas se hayan visto sin hogar y obligadas a dormir al raso.

La provincia de Kermanshá, Irán, situada a unos 15 kilómetro de la frontera iraquí ha sido la zona que más daños ha sufrido a causa del seísmo; y a la cual se ha desplazado el presidente iraní, Hasan Rohani, para mostrar su apoyo a la víctimas. A pesar de que las autoridades iraníes hayan anunciado el cese de las operaciones de búsqueda al considerar pocas las posibilidades de que se rescate a más personas con vida, no descartan que el número de víctimas aumente conforme pasan los días.

En Irak, se ha visto más afectada la zona de Darbandijan, localizada a unos 75 kilómetros al este de Suleimaniya, región semiautónoma del Kurdistán iraquí. Rekaut Rashid, el ministro de Sanidad de la región, ha señalado que el hospital principal de la zona ha quedado sin suministro eléctrico debido a los daños ocasionados y que por ello todos los heridos están siendo trasladados a Suleimaniya. El líder del país, Alí Jamenei, ha pedido que todas las capacidades del país sean puestas en marcha para evitar un mayor aumento del número de fallecidos.

El seísmo, de aproximadamente una profundidad de 33,9 kilómetros, también ha llegado a sentirse en las regiones de Erbil, capital del Kurdistán iraquí; Bagdad y Teherán, y en el sureste de Turquía.

Se calcula que el terremoto ha afectado a un total de entre 20.000 y 30.000 personas.

Irán e Irak se encuentran situados sobre las placas tectónicas de Arabia y Eurasia, lo que provoca que los terremotos se produzcan con cierta frecuencia. El último terremoto de alta magnitud registrado en la zona ocurrió en 2003 en la localidad de Bam, al sureste de Irán, en el que se vieron afectadas más de 90.000 personas: 46.000 muertos y 50.000 heridos. El seísmo destruyó el 70% de las estructuras históricas de la cuidad.