Theresa May pierde la mayoría absoluta y Corbyn pide su dimisión

La presidenta conservadora ha caído en el intento de fortalecer su liderazgo e incluso podría caer del Gobierno.

Las elecciones de Reino Unido han dejado al país más dividido e inestable, si cabe, que antes de su celebración. Los comicios de este jueves dejan a Theresa May debilitada y en una situación crítica. La política conservadora ha ganado las elecciones, pero, en el intento de fortalecer su liderazgo, a 10 días del inicio de la negociación del Brexit en Europa, ha perdido la mayoría absoluta e incluso podría caer del gobierno.

El Partido Conservador ha sido el más votado, con el 42,5%, lo que le deja con 314 escaños, 12 diputados menos de los que disponía May cuando llegó al cargo y relevó a David Cameron. La primera ministra ha sufrido en las urnas la caída de su popularidad, según la prensa británica, por sus errores y contradicciones políticas y las repercusiones de los dos atentados que ha sufrido Inglaterra, durante la campaña electoral, en Mánchester y Londres.

La sensación de inestabilidad que parece transmitir el país ha dado alas a un Partido Laborista en horas bajas. En medio de una batalla interna entre los diputados y su líder, Jeremy Corbyn, por el giro a la izquierda que le ha dado al partido, los laboristas han conseguido su mejor resultado de los últimos años.

Corbyn ha conseguido 261 escaños, 29 más de los que ostentaba antes de los comicios, con un 40,2% de los votos, solo dos puntos por debajo del Partido Conservador. El líder laborista ha reclamado la dimisión de Theresa May. “Perdió escaños conservadores, perdió votos, perdió respaldo y perdió confianza. Yo diría que es suficiente para marcharse”, afirmó de madrugada, tras conocerse el escrutinio.

Por la mañana, John McDonell, responsable de finanzas del Partido Laborista, ha anunciado que intentarán ser la alternativa. “Daremos un paso adelante para servir al país y formar un Gobierno en minoría. Y el motivo es que no creo que el Partido Conservador sea estable, ni creo que la primera ministra sea estable. No quiero ser denigrante, pero es una primera ministra pato cojo“, aseguró ante las cámaras de la BBC.

La pretensión laborista de formar Gobierno parece poco probable, ya que necesitaría pactar con fuerzas políticas muy diversas, por lo que, lo normal sería que May continúe siendo primera ministra, pero con un mandato en minoría.

La inestabilidad, provocada por las elecciones, se ha manifestado con creces en el mercado. Tras la confirmación de los resultados, la libra cayó un 2%, su nivel más bajo en dos meses. Al miedo de los acreedores al mercado y al temor de la población a otro atentado, se suma que, en poco más de una semana, la primera ministra de Reino Unido se sentará a negociar el Brexit, la ruptura con la Unión Europea, ante sus, todavía, socios comunitarios.

Theresa May, si no hay un pacto entre la oposición para crear una alternativa, llegará a Europa debilitada y representando a un Reino Unido más dividido que nunca, que busca separarse definitivamente de la Unión Europea, sin tener claro cómo afectará la ruptura a la economía británica.