Rescatan a 73 niños que fabricaban joyas de imitación en India

Los menores, que en su mayoría tienen entre 8 y 14 años, eran explotados por un sueldo de aproximadamente 37 euros al mes.

Setenta y tres menores han sido rescatados en un operativo policial que ha tenido lugar en el estado de Gujarat, al oeste de India. Según los agentes, los niños trabajaban de sol a sol para producir pulseras y aros baratos que acababan en países occidentales.

“Los niños que rescatamos trabajaban día y noche. Unos 10 o 12 compartían una habitación y en algunos casos vivían en el lugar de trabajo”, dijo Balram Meena.

La fábrica clandestina ha sido destapada gracias a que dos niños lograron escaparse y contaron a las autoridades de dónde provenían y las condiciones en las que trabajaban en el taller. Esta información propició la puesta en marcha de un operativo que finalizó con el rescate de 73 niños que trabajaban y fabricaban en “condiciones inhumanas” por unas 3.000 rupias al mes, aproximadamente unos 37 euros.

“Los niños que rescatamos trabajaban día y noche. Unos 10 o 12 compartían una habitación y en algunos casos vivían en el lugar de trabajo”, dijo Balram Meena, comisionado adjunto de la Policía de Rajkot (Gujarat), a Reuters. “Los niños rescatados nos están conduciendo a más niños. La ofensiva continuará esta semana”, aseguró Meena.

Según informa esta fuente, ya han sido detenidas 25 personas relacionadas con los hechos, entre empleadores y traficantes de menores. Los niños son en su mayoría provenientes de Bengala Occidental y eran entregados por sus familias con la promesa de recibir aproximadamente 74 euros mensuales.

La explotación de estos menores es muy común en esta industria, se da en talleres muy pequeños, en su mayoría regentados por mujeres, a quienes se les exige una determinada producción semanal. Por este motivo las condiciones laborales son muy pobres y muy difíciles de controlar.

Trabajo infantil: una lacra sin fin
A pesar del operativo para concederles la libertad, esta no va a durar, ya que su autonomía es en muchos casos momentánea. Pronto acaban en nuevos empleos, ya sea en su lugar de origen o en un destino en otra ciudad.

La última reforma de la ley en India prohíbe el empleo de menores de 14 años en cualquier trabajo, excepto en empresas familiares o en ciertas actividades de entretenimiento o deporte. En esos casos, el trabajo se debe realizar fuera del horario escolar y siempre que no sea una actividad peligrosa para el menor. Sin embargo, esto no se cumple, y es que para resolver el problema del trabajo infantil, lo fundamental es atacar las causas, la pobreza y la precariedad familiar, que obligan a estos niños a trabajar forzados ante una promesa de remuneración que nunca llega.

Es difícil conocer las cifras exactas de cuántos menores se encuentran trabajando ilegalmente porque permanecen ocultos, pero las autoridades indican que se trata de unos 10 o 12 millones de niños. Aún así, las organizaciones de derechos humanos como Save The Children o Friends Of Salaam Baalak aumentan esa cantidad hasta tres o seis veces más.