Martin McGuinness, ex viceprimer ministro de Irlanda del Norte y líder histórico del Ejército Republicano Irlandés (IRA), murió este martes en Derry (Irlanda del Norte) a los 66 años, tras una larga enfermedad cardíaca. McGuinness fue uno de los impulsores del establecimiento del alto el fuego que permitió la firma del Acuerdo de Belfast en 1998 entre el Gobierno británico y el irlandés.

En enero de este año, renunció a su cargo en protesta por la gestión de un escándalo en la política de energías renovables del Gobierno de Belfast.

McGuinness fue elegido diputado en el Parlamento del Reino Unido por el Sinn Féin en 1997 y en 2007 se convirtió en viceministro principal de Irlanda del Norte en un Gobierno de coalición entre protestantes y católicos. En enero de 2017, renunció a su cargo en protesta por la gestión de un escándalo en la política de energías renovables del Gobierno de Belfast.

En 1968, se unió al movimiento católico de los derechos civiles, y dos años más tarde el partido Sinn Féin. En 1971, ya formaba parte del IRA.

El dirigente provocó con su dimisión una grave crisis política que llevó a convocar elecciones anticipadas y supuso la ruptura de la histórica alianza entre el Partido Democrático Unionista (DUP) y el Sinn Féin. McGuinness se unió al movimiento católico de los derechos civiles en 1968, y dos años más tarde al partido Sinn Féin. En 1971, ya formaba parte del grupo terrorista IRA.

El líder nacionalista creció condicionado y radicalizado por la violencia y los asesinatos del barrio de Bogside, en la ciudad de Derry. Este fue uno de los escenarios de los sucesos más sangrientos durante el conflicto de Irlanda durante los años 60 y 70.

McGuinness fue el negociador del Acuerdo de Viernes Santo (firmado en Belfast) que puso fin a décadas de conflicto, con más de 3.000 muertos. También se le considera como el hombre que convenció al IRA para superar su pasado con el desmantelamiento de su arsenal en 2005.