Muere Alicia Alonso, ‘prima ballerina assoluta’ del siglo XX

La legendaria bailarina ha sido considerada una de las mejores de todos los tiempos y recogió premios como la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y el título de Embajadora Mundial de la Danza otorgado por la Unesco.

Alicia Alonso. Fotografía: Flickr.

Alicia Alonso ha muerto en el Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (CIMEQ) La Habana tras una bajada de tensión arterial. La legendaria bailarina habría cumplido 99 años en diciembre. El pasado sábado, cientos de personas despidieron a Alonso en un multitudinario funeral en el Gran Teatro de La Habana que lleva su nombre. Además, fue transmitido en directo por la televisión estatal. 

Para la despedida de Alonso, el Gobierno decidió bloquear las calles del centro histórico de la ciudad alrededor del coliseo. El féretro de la bailarina se colocó en el centro de la sala, donde situaron coronas enviadas por instituciones y personalidades como el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, o el exmandatario y líder del gobernante Partido Comunista de Cuba, Raúl Castro.

Alicia Alonso interpretando Giselle. Fotografía: Twitter.

La creadora del Ballet Nacional de Cuba ha sido considerada por reconocidos críticos como Roger Salas una de las mejores bailarinas del siglo XX. Además, ha sido una de las artistas más internacionales y que ha pisado más escenarios del mundo. La Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y el título de Embajadora Mundial de la Danza otorgado por la Unesco son algunos de los títulos que la bailarina ha recogido en su trayectoria. 

La sucesión de la bailarina en su puesto como directora del Ballet Nacional de Cuba se ha cuestionado desde hace meses, antes de su fallecimiento. En ocasiones, se estudió con su retirada por los problemas de salud y edad. Sin embargo, desde hace menos de dos años, Viengsay Valdés, primera bailarina de la compañía y discípula de Alonso, se ha hecho cargo de la dirección artística. 

Defecto de visión en un ojo
Desde joven, la bailarina padeció un defecto de visión en un ojo. Más tarde, sufrió un desprendimiento de retina, un hecho que le hizo perder prácticamente la visión. Una de sus operaciones fue en Barcelona y, contra todo pronóstico, Alonso aprendió a “bailar con el cerebro”, según contó en sus declaraciones. “Me entrené a ver los ballets en mi mente como si fuera el público”, explicó en un documental llamado Giselle, La leyenda

Durante su carrera artística, tuvo como partenaires (parejas de baile) a grandes figuras que, además de ser profesionales, fueron atentos a su problema ocular y supieron cómo manejar las dificultades visuales de Alonso.

 


Hija de padres españoles
Alonso, nacida en 1920 en La Habana de padres españoles, comenzó con nueve años sus estudios en la Escuela de Ballet de la Sociedad Pro-Arte Musical. Diez años después, entraría a formar parte del American Ballet Theatre y bailó en la compañía durante tres décadas. Uno de sus papeles estrella fue Giselle, que marcó un antes y un después en su carrera profesional.

En 1948, la bailarina creó el Ballet Nacional de Cuba, compañía en la que fue primera figura durante más de 20 años. Dos años después, creó la Escuela Nacional de Ballet, dónde fundó a una gran cantera de bailarines que, más tarde, formaron parte del cuerpo de baile del ballet. Gracias al apoyo y financiación del Gobierno Revolucionario de Cuba, su compañía obtuvo más presupuesto para seguir creando coreografías y espectáculos. Además, en los años 50, la compañía inició su primera gira internacional.

Alicia Alonso y la Reina Sofía en el Teatro Real. Fotografía: Casa de S.M. el Rey / Borja Fotógrafos.

Alonso también recibió otros reconocimientos, como ser investida con el grado de Doctora Honoris Causa por la Universidad de La Habana o la Universidad Politécnica de Valencia, en España, entre otras instituciones. Además, de la mano de los Reyes de España, obtuvo la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes.