Liberan a 259 rehenes de un centro de detención islámico

El centro de reeducación estaba situado al sudoeste de Nigeria, la Policía informó de su intervención el pasado 5 de octubre.

Altos cargos de la Policía de Nigeria

La Policía de Nigeria intervino el 5 de octubre un centro donde 259 personas permanecían retenidas ilegalmente para su educación forzosa en el islam. El lugar estaba regentado por una mezquita de Ibadan, ciudad capital del estado de Oyo. Fadeyi Olugbenga, portavoz de la Policía estatal de Oyo detalló ante la prensa que los rehenes se encontraban encerrados en un edificio y que algunos de ellos estaban encadenados. También informó de que entre las víctimas se encontraban ancianos, niños, adolescentes y una mujer con un bebé. Muchos de los retenidos padecían enfermedades y ya están siendo atendidos. Los rehenes declararon que en ocasiones eran sometidos a trabajos forzosos, que les alimentaban una vez cada tres días y que algunos llevaban allí años encerrados en muy malas condiciones.

El aviso a la policía lo dio un chico de 18 años que consiguió escapar del lugar. Nueve personas han sido detenidas, entre ellas el propietario, y han pasado a disposición judicial para ser investigadas.

El dispositivo policial se realizó en el marco de las operaciones contra reformatorios ilegales llevadas a cabo por el Estado nigeriano durante las últimas semanas, sobre todo en el sur del país, donde la mayoría de la población es musulmana, a diferencia de la parte norte, con mayoría cristiana. Según el Gobierno de Nigeria, se han liberado hasta 1.000 personas de estos reformatorios recientemente, como las 15 personas de Lagos que permanecían encadenadas rezando y que estaban siendo sometidas a un régimen de esclavitud.

El presidente de Nigeria, Muhamadu Buhari, dio hace pocos meses órdenes de intervenir todos estos reformatorios que educan en la religiosidad extrema. La carencia de servicios públicos en el país africano ha provocado la propagación de estos centros en los últimos años. Muchos de ellos son privados y los padres matriculan a sus hijos con el fin de modificar su comportamiento o que abandonen las drogas.